05/06/2026
Ministerio Profético" Tiempo de conquista"
A veces admiramos el sermón, pero desconocemos la batalla que hubo detrás de él.
Escuchamos una palabra de fe, pero no sabemos cuántas veces esa misma palabra sostuvo primero al que la predicó.
Vemos a alguien servir, sonreír y animar a otros, pero no conocemos las oraciones, las lágrimas, las preocupaciones ni las luchas que quedaron entre él y Dios.
Por eso es bueno recordar que detrás de cada mensaje hay una persona.
Una persona que también necesita gracia. Que también necesita fuerzas. Que también necesita que oren por ella.
Y aun así, domingo tras domingo, sigue estando allí.
No porque sea fuerte todo el tiempo, sino porque Dios sigue siendo fiel.
Quizás por eso no deberíamos admirar solamente a quienes predican cuando todo está bien, sino también a quienes siguen sirviendo cuando nadie conoce las batallas que están enfrentando.
Porque muchas veces el mayor acto de fe no es volar.
Es seguir caminando.