25/01/2026
PARA CUMPLIR UN SUEÑO HAY QUE ACCIONAR UN COMIENZO
Leyendo el libro de Salmos 27:10, vino a mi recuerdo la historia de José, el menor de 12 hermanos, muy amado de su padre por ser el hijo de la vejez.
A la edad de 17 años, su papá le regala una túnica colorida, algo que era de mucho valor en ésa época. Ésto despertó la envidia de sus hermanos.
José, un joven que soñaba sueños no comunes, con mucho significado, ya que Dios le hablaba a través de ellos.
¿Qué veía José en éstos sueños?.
Se veía en el centro, sus padres y hermanos rodeándole e inclinándose hacia él.
Mientras su padre meditaba en su ❤️ escuchándolo, sus hermanos le detestaron.
Un día decidieron matar al soñador, ¿cómo lo harían y que dirían a su padre? , todo fue planeado.
Lo echaron en una cisterna vacía , hasta que un grupo de mercaderes pasaron por allí y lo vendieron.
José terminó en Egipto y su padre llorando por su desaparición.
Para José fue el comienzo de una vida que lo llevó a terminar en el palacio de Faraón. Siendo el segundo en autoridad.
¿Puedes imaginar lo que habría en el ❤️de éste joven recordando lo que sus hermanos le hicieron? ¿Sabes que le sostuvo en ese abandono y soledad ? ¡Sólo DIOS!.
El Padre es el único que puede rescatarnos de tanto dolor. Sólo Él puede sanar las heridas y darnos una vida sana y plena.
En Dios hay perdón y reconciliación para llevarnos al destino que pensó para cada uno de nosotros.
Así lo vivió José , el soñador.
Finalmente, Dios está con vos todos los días, y cuando decidas estar con Él, será tu sostén en las dificultades.
La vida de abandono, tristeza, rencor y soledad, no es una opción para los hijos de Dios.
Bendiciones
Silvia Benegas.