05/09/2021
El cuadro se divide en dos espacios. En la mitad superior se representa el mundo sobrenatural, el mundo espiritual. Allí está la Virgen con el Niño Jesús rodeada de jóvenes scouts. Debajo de ella hay un lago en calma y una barca que simboliza la Iglesia.
En la mitad inferior del cuadro se ve la creación, la naturaleza como obra de Dios confiada a los hombres. Y el campamento. Están presentes los elementos clásicos grecorromanos: el agua, el fuego, la tierra y el aire.
La noche no es oscura sino bella y luminosa gracias a la luz de la luna, que es también un signo mariano, que refleja la luz del sol, que es Jesús. Es una noche tranquila y llena de paz, pero también en ella pueden darse combates.
El fuego simboliza la presencia del Espíritu Santo: no duerme, siempre da calor y luz.
La lucha contra el dragón es la lucha contra el mal, que evoca la leyenda de San Jorge, patrono mundial de los scouts; se libra sobre el campamento pues es en la vida diaria donde se da el combate. El scout usa sus armas, que son el pañuelo, el estandarte que lleva dibujada la flor de lis y su bordón.
El Guía de Patrulla vela como un “buen pastor” por las ovejas de su patrulla que Dios le ha encomendado. Él se ofrece a la Virgen María y entrega en su oración nocturna a los jóvenes scouts que acompaña.
Los árboles son de distintas regiones del mundo: los hay tropicales y de alta montaña. Representan a los scouts del mundo entero, los puntos cardinales!!