Terminé en tiempo y forma la carta de pascua 2020. Como hago siempre, le pedí a una maestra que la lea y corrija. Esto se hizo, hasta allí todo bien.
Como un cuento fantástico, apareció en nuestras vidas el coronavirus. Todos sabíamos desde hace un tiempo de su existencia, pero estaba lejos: se hablaba de China, de Corea... Se fue acercando e Italia y España comenzó a tener cada vez más casos. Allí todos comenzamos a preocuparnos. ¿Qué pasó? Le pusimos rostro al coronavirus; descubrimos al prójimo. ¿quién no tiene un pariente o amigo o amigo de amigo en Europa?
Hace unos días se instaló entre nosotros el coronavirus. Para ayudarlos a ubicarse ¿qué pasaba por nuestras cabezas el domingo 8 de marzo? ¡¡¡Era el 8M!!! Eran temas fuertes: ab**to, Lujan, provida.
¿qué pasaba el domingo 15 de marzo? ¡¡¿Parece que se suspenden las clases?!!, el Presidente nos dice que es grave... se suspenden clases.
Fíjense cómo de una semana a la otra cambió todo. Ni hablar de esta semana. Fuimos viendo suspensión de actividades, ¿qué se hace? Entramos en cuarentena. Todo se fue silenciando.
Hoy domingo 22 de marzo, las calles, en su mayoría, están desiertas, los templos sin misas con participación de fieles, bares sin gente en sus mesas, el sistema de salud en alerta, todos en actitud de alarma. Por radio piden médicos, aparecen voluntarios para ancianos.
¿Qué pasa por nuestros corazones?
Por mi corazón pasa:
-La sensación de fragilidad. La vida es más frágil de lo que pensaba. Vengo de una cultura que nos ha hecho creer que somos poderosos. En estos días se ahonda el sentimiento de fragilidad.
Por mi corazón pasa la siguiente pregunta, ¿dónde está la grieta?, hoy nos descubrimos en el mismo barco.
Por mi corazón pasa que los pobres siempre sufren más. "Quédense en sus casas”: Esa es la frase recurrente, Pero… si el pobre vive en la calle, ¿cuál es su casa? Si vive en un lugar con hacinamiento ¿cómo hacen para vivir las normas de higiene propuestas? ¿cómo limpiar con lavandina, si no tengo ni plata ni para el pan de cada día, menos para lavandina?
¿Y si es anciano, y vive solo, sin una red de afectos que los contenga, los asista los ayude?
Es verdad que estamos en el mismo barco, pero estemos atentos a los más frágiles entre nosotros. Ellos hoy no tienen visibilidad.
Todos somos frágiles, estamos tomando conciencia que somos frágiles. Estamos viendo con emoción la entrega de los servidores públicos, agentes sanitarios, agentes de seguridad. Vemos la necesidad de cuidarnos entre todos. No somos unos y otros, sino NOSOTROS. Me resuena en el corazón la experiencia de ese cuento africano que muchos conocemos, UBUNTU, soy porque somos. Somos una humanidad que se descubre débil. Somos una Argentina que necesita vivir en Fraternidad.
Estamos a las puertas de la Pascua, Una Pascua distinta, ¡¡¡Pascua que nos sigue hablando de la Vida!!!Pascua que nos desafía en la fragilidad a buscar a Dios.
La experiencia de descubrirnos como humanidad a la intemperie nos invita a buscar el cobijamiento de Dios.
Con esta introducción, les comparto mi carta pastoral de la Pascua 2020:
Estimados vecinos, amigos miembros de la comunidad de Aranzazu
Hoy queremos resucitar con vos Señor "
Con este lema nos encontramos en la Pascua 2020.
Durante la Cuaresma tuvimos como lema "Hoy queremos acompañar tus pasos, Señor."
La expresión "hoy" está en ambos lemas.
Hay gente que vive con nostalgia, buscando un ayer que no existe; muchas veces agrandando lo virtuoso del pasado y sacando dramatismo a lo malo vivido, como si hubiera sido todo maravilloso, son los nostálgicos. “Todo tiempo pasado fue mejor.”
No nos deja nada bueno esta forma de pensar.
Lamentablemente, esta forma de razonar nos lleva a no poner pasión por lo que estoy viviendo ahora, esa nostalgia termina escondiendo una falta de compromiso con mi vida hoy, con mi presente.
Es como vivir solo recordando “te acordas...”
Están los que buscan un futuro mejor, lo cual es bueno; pero eso los lleva a desentenderse de la realidad actual. Son idealistas de un mundo que no existe, y muchas veces dudo si estarían dispuestos a trabajar de verdad por esa realidad.
Muchas veces son posturas que parecen atractivas, con el paso del tiempo uno se da cuenta que esconden falta de compromiso, desinterés por la vida real.
Un buen cristiano vive el hoy, como una oportunidad que nos da Dios para hacer grandes cosas.
Cuando hablamos de hoy, estamos asumiendo nuestro presente.
Hoy implica asumir el presente como mi presente, la realidad como parte de mi vida.
¡Soy yo y esta es mi vida!
Me parece maravilloso que vivamos el hoy. Poner nuestro corazón y nuestra mente, donde están nuestros pies.
Mi vida, mi historia, mi alegría o dolor, todo eso quiero que sea parte de la Pascua que estamos celebrando.
¡Los invito a ser protagonistas de la Pascua 2020!
Resucitar
Complejo hablar de resucitar.... La cultura de hoy vive el instante; busca desesperadamente el instante. Se tiene impaciencia como un estilo de vida.
Nadie tiene paciencia para mirar un video que nos llega por las redes; se le hace insoportable tener que esperar algo...
El presente, para muchos, solo es aquello que tengo a mano ahora.
¿Cómo hablar de resurrección? ¿Qué moviliza hoy nuestro corazón?
Resurrección, nos habla de la eternidad. Nos invita a tener Fe en Cristo Resucitado, esperanza en un mañana mejor, vivir en rol amor.
“Nadie me quita la vida, yo la doy voluntariamente” Jn 10, 18
Este pasaje nos conmueve
Jesús nos dice: yo doy la vida. No es lo que estamos acostumbrados a ver. Nadie quiere dar nada; cuesta compartir... y Jesús me dice que ÉL da la vida . Un dar con un sentido maravilloso: para que tengamos vida nueva en ÉL.
Jesús estuvo muchas veces en el monte, lugar de oración. Lugar donde prepara su entrega.
"El monte de la tentación. El monte de la predicación, el monte fe la oración, el monte de la transfiguración, el monte de la angustia, el monte de la Cruz, el monte de la ascensión." (Joseph Ratzinger. Jesús de Nazaret. pág 360).
Seguir los pasos de Jesús es volver a recorrer estos lugares. Esos momentos de búsqueda; de encuentro con Él, sean para nosotros también momentos que estamos cerca suyo para adentrarnos en el camino Pascual. No sólo recordar la Pascua de hace 2000 años, sino vivir esta Pascua 2020 con deseos de vida nueva.
Todo terminará bien.
Esta frase está en el escudo del monasterio trapense de Argelia donde 7 monjes fueron asesinados en mayo 1996.
Frase de la mística inglesa juliana de Norwick, asumida por los monjes fundadores del monasterio de Tiribine.
Hay varios escritos que nos trasmiten pensamientos de los monjes, sobre todo textos del abad Christian de Cherge.
El lema del escudo, como los escritos del abad, nos hacen pensar en la mirada de Fe.
Vivieron y murieron con Fe Pascual.
No solo creer en un Dios, sino en un Dios que nos trae vida eterna. Donde la entrega de Jesús no sólo es la alegría de dar la vida por todos, mucha gente entrega su vida; sino la alegría de la resurrección: vida Pascual, vida nueva, que afecta nuestras vidas y nos da un sentido de plenitud. La vida eterna junto a Dios en el cielo a la vez nos plantea un desafío: cómo vivir en la tierra, como encontrar plenitud en lo cotidiano.
"Todo terminará bien" es una frase inspiradora para tener un horizonte de Fe.
Ojalá en esta Pascua pueda encontrarme con el Dios de la vida. Que pueda encontrarme con una comunidad viva de Fe, donde caminamos juntos. Una comunidad que quiere compartir sus vivencias de comunidad creyente, donde Dios es un Dios del hoy, me acompaña a vivir mi hoy con mirada de eternidad.
Vivir cada etapa de la vida con Fe.
Tengo una preocupación sobre cómo trasmitimos la Fe a las nuevas generaciones. Los invito a estar atentos a vivir la Fe y compartirla con los niños y jóvenes.
A los jóvenes les deseo que Jesús los entusiasme en sus búsquedas. En Jesús podrán encontrar las respuestas a sus búsquedas. Pido a Dios que como Iglesia sepamos darles testimonio de Fe.
Que todos los niños encuentren jóvenes, adultos y ancianos, que los ayuden en sus primeros pasos de Fe.
Los ancianos sean faro que nos recuerdan que han encontrado en Dios el sentido de sus vidas.
Tengamos una Pascua muy feliz. Dios nos visite y cobije en estos días.
Hoy, con ustedes, quiero vivir la Pascua. Mi cercanía y oración.
Padre Jorge Luis Lagazio
Párroco