Centro Misionero Catequistico San Cayetano

Centro Misionero Catequistico San Cayetano Centro Misionero Catequistico San Cayetano

09/08/2026

Hay días que quedan guardados para siempre en el corazón… y este 7 de agosto fue uno de ellos.

Gracias a cada persona que caminó en la procesión, que se acercó a la Santa Misa, que rezó, que colaboró y que compartió la Peña.
Gracias a quienes estuvieron detrás de cada detalle, poniendo su tiempo, sus manos, sus talentos y, sobre todo, su corazón.

Quizás muchas cosas no se vieron, pero cada gesto fue una semilla de amor que hizo posible esta hermosa celebración.

San Cayetano nos volvió a reunir como pueblo, como comunidad y como familia. Y nos recordó que cuando caminamos juntos, cuando cada uno aporta un poquito, Dios hace grandes cosas.

A todos los que hicieron posible este día:
GRACIAS, de corazón.

Que San Cayetano bendiga cada hogar, acompañe cada necesidad y devuelva multiplicado todo lo que dieron con tanto amor.
San Cayetano, aquí tienes a tu pueblo.
Gracias por caminar juntos. Gracias por ser comunidad.

07/08/2026
06/08/2026

NOVENO DIA: 6 DE AGOSTO
REZAMOS POR LOS PEREGRINOS
Pedido de perdón:
Vos, que nos abrís el Camino hacia el Padre. Señor, tené piedad.
Vos, que sos descanso en las fatigas. Cristo, tené piedad.
Vos, que te hiciste peregrino como uno de nosotros. Señor, tené piedad.
Palabra de Dios
“Soy un peregrino en esta tierra Señor” (Salmo 119, 19).
Meditación
Amigas y amigos, vamos como peregrinos, y es hermoso peregrinar. Como sabemos, cada uno podría rezar en su parroquia, o en su casa delante de una imagen, pero si va a un Santuario o Capilla es porque vale la pena peregrinar. Hace bien. No vamos como individuos, sino como pueblo en camino, y cada uno está en medio de este mar de hermanos creyentes que comparten este viaje hacia el Señor. Cada uno se siente unido a las hermanas y hermanos que van a agradecer, a llorar, a suplicar, a pedir por sus familias o por su trabajo. Llegamos como hermanos y oramos unos por otros. También llevamos en el corazón los sufrimientos del pueblo argentino para presentarlos al Señor. En realidad, la peregrinación nos recuerda que somos peregrinos, que toda nuestra existencia es una peregrinación. Lo dice la Palabra de Dios: “Porque somos forasteros y peregrinos ante ti, como lo fueron nuestros padres” (1 Crónicas 29,15). “Escucha mi oración Señor, no guardes silencio ante mis lágrimas; porque extranjero soy en medio de ti, peregrino, como todos mis padres” (Salmo 39,13) Somos peregrinos que estamos de paso en este mundo, y es como si camináramos dentro del corazón de Dios. Él nos sostiene, nos da fuerzas para seguir adelante, para que no bajemos los brazos. Cuando llegamos como peregrinos a San Cayetano, sentimos que el amor del Señor nos fortalece más todavía. Y en el rostro de San Cayetano volvemos a descubrir ese amor del Señor. Pero lo importante, peregrino, es que un día vas a llegar a tu verdadera patria, a la más hermosa ciudad, al destino final de tu vida, al lugar más precioso y feliz. Mientras tanto somos caminantes, viajantes, peregrinos sedientos de la verdadera luz y de la verdadera vida. Al llegar nos recibe San Cayetano, que es un hermano en la fe, un santo, un hombre bueno, de corazón generoso. Durante su vida él también dedicó tiempo a recibir con cariño a los peregrinos que llegaban a Roma. Ahora nos recibe con afecto y escucha a todos los que llegan a contar sus p***s, a pedir ayuda al Señor o a agradecer una gracia recibida. Dale gracias por su amistad.
Oración
“Señor, bendito seas por la vida que nos regalaste. Somos peregrinos, siempre caminando hacia tu presencia, en medio de las dificultades de esta tierra. Cada día es una peregrinación, con la fuerza y el amor que nos das. Ayudanos a vivir el Evangelio para estar cada día más cerca de tu corazón divino. Que frente a la figura de San Cayetano, podamos recibir tu ayuda para seguir luchando. Amén”.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
Oración a San Cayetano
Dios de todo consuelo, Padre misericordioso, que ves en lo secreto y conoces nuestras necesidades, que alimentas los pájaros del cielo y vistes los lirios del campo, te pedimos, por intercesión de San Cayetano, que nos des fuerzas para arrepentirnos de nuestros pecados de modo que, viviendo en amistad con Dios y con todos nuestros hermanos, no nos falte el pan y el trabajo de cada día. Amen

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05/08/2026

OCTAVO DIA: 5 DE AGOSTO
REZAMOS POR LA PAZ
Pedido de perdón
Vos, que sos el Rey de la Paz. Señor, tené piedad.
Vos, que nos hermanás por el Bautismo. Cristo, tené piedad.
Vos, que visitás a tu pueblo con la paz. Señor, tené piedad.
Palabra de Dios
“La paz de Dios, que supera todo nuestro entendimiento, custodiará los corazones y las mentes de ustedes en Cristo Jesús” (Filipenses 4, 7).
Meditación
Estamos en un mundo duro, mucha gente vive nerviosa y resentida. En ocasiones sentimos que nos agreden o nos miran mal sin saber por qué. Otras veces sufrimos por la envidia de los demás, tememos que hagan daño a nuestra familia y nos preocupa la violencia y la inseguridad. Pidamos al Señor que derrame su paz en nuestro pueblo, que en nuestros barrios haya armonía y hermandad para que podamos convivir con serenidad. Pero la paz en la sociedad no es posible si no tenemos paz interior. El amor del Señor nos da seguridad y eso nos trae la paz. Podemos aflojarnos, abandonar nuestros
miedos y dejarnos tomar por los brazos del Padre. Sólo ese día alcanzaremos la paz que tanto buscamos. Cuando nos dejamos amar por él, todo serena. Ese día comenzamos a vivir el cielo en la tierra, en medio de los problemas y las preocupaciones que nunca faltan. Muchas personas no tienen paz porque temen perder algo: una propiedad, una amistad, un amor, el prestigio, la salud, etc. Podremos perder todas las posesiones, muchas cosas se irán acabando una a una, como una flor que se deshoja, pero el amor del Señor siempre estará allí para darnos fuerza y esperanza. Él estará con nosotros para sostenernos y sacarnos a flote. Te parece duro, pero tenés que aceptar que nada en este mundo es eterno, sólo Dios. Y él está siempre para acompañarte con su fuerza y su cariño. Cuando puedas aceptar eso, tendrás paz en medio de todos tus problemas. De todos modos, podés ponerte en sus manos cuanto algo te preocupe, y él siempre te ayudará de alguna manera. San Cayetano era un hombre de paz. Tenía en su corazón la paz de Jesús y la transmitía. Por eso varias veces, cuando había peleas familiares o guerras entre pueblos vecinos, nuestro santo se ofrecía para reconciliar a la gente, para recuperar la paz social. Pidámosle ayuda para que podamos ser también nosotros instrumentos de paz.
Oración
“Señor amado, por la intercesión de San Cayetano, derramá tu paz divina en nuestros corazones, en nuestras familias, en nuestros barrios. Protégenos de todo peligro. Curá nuestros nerviosismos y angustias para que podamos seguir adelante con un corazón sereno. Amén”.
¿Somos instrumentos de paz en nuestras familias, en nuestro lugar de trabajo, en nuestras comunidades y barrios? ¿O más bien somos los que generamos violencia o división con comentarios, chismes y burlas?
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
Oración a San Cayetano
Dios de todo consuelo, Padre misericordioso, que ves en lo secreto y conoces nuestras necesidades, que alimentas los pájaros del cielo y vistes los lirios del campo, te pedimos, por intercesión de San Cayetano, que nos des fuerzas para arrepentirnos de nuestros pecados de modo que, viviendo en amistad con Dios y con todos nuestros hermanos, no nos falte el pan y el trabajo de cada día. Amen

04/08/2026

SEPTIMO DIA: 4 DE AGOSTO
REZAMOS POR LA PATRIA
Pedido de perdón:
Vos, que nos hacés formar parte de un único pueblo. Señor, tené piedad.
Vos, que venís a salvar a nuestros pueblos. Cristo, tené piedad.
Vos, que nos invitás a cuidarnos como hermanos. Señor, tené piedad.
Palabra de Dios
“Recomiendo que se hagan peticiones, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todas las personas, por los soberanos y por todas las autoridades, para que podamos tener tranquilidad y una vida piadosa y digna” (1 Timoteo 2, 1-2).
Meditación
Amar la patria es salir del propio yo para pensar como hermanos, como comunidad, como pueblo. Uno no puede ser feliz si odia a su propia patria, si olvida que este país es también un don que Dios nos ha regalado. Este es nuestro lugar, y aquí donde estamos tenemos que sentirnos parte. Ya sabemos que hay cosas negativas, pero nosotros estamos para tratar de cambiar algo y aportar nuestra ayuda para el bien de todos. Un poeta decía algo muy lindo: “Este país… se convierte en el único sitio donde el aire es mi aire…y en mi cama hay un pozo que es mi pozo… y cuando miro el cielo veo acá mis nubes y allí mi Cruz del Sur… y no me siento al margen” (Mario Benedetti). Más allá de las bellezas de la geografía, más allá de esta tierra que me sostiene, está ese “nosotros” que es lo más lindo del patriotismo, está el pueblo argentino del cual soy parte. Hay un deseo común que nos ilusiona y que nos junta, y entonces ya no me duelen sólo mis problemas, me duelen las angustias de todos. Me interesa la prosperidad de la patria para que todos puedan sufrir menos y estar un poquito mejor. San Cayetano vivió en distintos lugares, y cada vez que llegaba a una ciudad se sentía parte, se arremangaba, colaboraba y buscaba hacer algo por los demás. Pero también sentía la nostalgia, las ganas de volver al lugar donde había nacido y crecido. Que él nos ayude para hacer crecer el cariño por nuestra patria y para pensar más allá de nuestra propia familia, para soñar con la felicidad de todos más allá de nuestras diferencias.
Oración
“Gracias Dios nuestro, porque la patria es un regalo tuyo. Señor, que se derrame tu bendición sobre nuestra patria. Ilumina a las autoridades, para que encuentren el camino de la prosperidad para todos. Y por la intercesión de San Cayetano ayudanos a todos a vivir unidos, como ciudadanos responsables. Madre de Luján, acordate de nuestra patria. Amén.”
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
Oración a San Cayetano
Dios de todo consuelo, Padre misericordioso, que ves en lo secreto y conoces nuestras necesidades, que alimentas los pájaros del cielo y vistes los lirios del campo, te pedimos, por intercesión de San Cayetano, que nos des fuerzas para arrepentirnos de nuestros pecados de modo que, viviendo en amistad con Dios y con todos nuestros hermanos, no nos falte el pan y el trabajo de cada día. Amen

03/08/2026

SEXTO DIA: 3 DE AGOSTO
REZAMOS POR LAS FAMILIAS
Pedido de perdón
Hijo de Dios, que nacido de María te hiciste nuestro hermano. Señor, tené piedad.
Hijo del hombre, que elegiste nacer en el seno de una familia. Cristo, tené piedad.
Hijo Primogénito del Padre, que nos hacés formar parte de una sola familia. Señor, tené piedad.
Palabra de Dios
“Sean amables entre ustedes, compasivos, perdonándose mutuamente como Dios los perdonó en Cristo”(Efesios 4, 32).
Meditación
San Cayetano vivió en familia y después eligió vivir toda su vida en comunidad, quiso compartir su vida con otros. Nosotros también tenemos una familia o un grupo de amigos. No podemos pensar sólo en nosotros mismos, tenemos que convivir, cuidar a otros, crecer en el amor mutuo. Fuimos creados por Dios para compartir la vida con los demás, y hasta nuestras fibras más íntimas fueron hechas para el encuentro con ellos. Si nos aislamos, cómodos y resentidos, nos enfermamos y debilitamos por dentro. Cada acto de generosidad te vuelve más fuerte, cada acto de paciencia y de perdón te fortalece, cada vez que te acercas a alguien que te necesita, eso te prepara para recibir algún regalo de Dios. Por eso en esta novena pedimos también por nuestras familias. El Señor te ha llamado a acompañar a otras personas, a cuidarlas, a darles alegría, a ayudarles a enfrentar su vida. Quizás no puedas compartir algunas cosas con tu cónyuge, con tu padre o con un hijo, porque no coincide con todas tus ideas y con todos tus sueños. Pero es importante que busques siempre algún interés en común. Uno convive con alguien que es diferente, y no se casa con alguien que es igual. Por eso el matrimonio es un gran ejercicio de adaptación. No sólo hay que tratar de comprender a esa persona sino de compartir toda la vida con ella. Si el Señor te llamó al matrimonio también te pide un esfuerzo permanente para mantener la paz familiar.
Vivimos en un mundo cruel: cuidémonos, contengámonos y curémonos unos a otros. Si sentís que tu ser querido no te cuida lo suficiente, no debilites tu vocación de cuidarlo a él, de protegerlo, porque sos la persona más cercana que Dios ha puesto a su lado para contenerlo y ayudarlo. Si dedicás mucho tiempo a pensar en los errores del otro, es inevitable que tu amor se enferme y se debilite. Siempre encontrarás en él algún error. Entonces es mejor pedir la gracia del perdón profundo, que comprende, espera y te ayuda a mirar con los ojos de Cristo. También pedí la gracia de sanar el amor, porque lo herimos de muchas maneras. Que San Cayetano interceda por nuestras familias.
Oración
“Gracias Dios nuestro por nuestros seres queridos. Mirá nuestras familias, para que en ellas haya unidad, entendimiento, diálogo. Por la intercesión de San Cayetano protegelas de todo mal. Ayudanos a seguir el camino de la fraternidad y de la generosidad. Llenanos Señor con tu amor, para que aprendamos a amar a los demás a pesar de todo. Iluminanos para que sepamos cómo ayudarlos. María, Madre del cielo, enseñanos a vivir en familia. Amén”.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
Oración a San Cayetano
Dios de todo consuelo, Padre misericordioso, que ves en lo secreto y conoces nuestras necesidades, que alimentas los pájaros del cielo y vistes los lirios del campo, te pedimos, por intercesión de San Cayetano, que nos des fuerzas para arrepentirnos de nuestros pecados de modo que, viviendo en amistad con Dios y con todos nuestros hermanos, no nos falte el pan y el trabajo de cada día. Amen

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02/08/2026

QUINTO DIA: 2 DE AGOSTO

REZAMOS POR LOS ENFERMOS

Pedido de perdón:

Vos, que sos refugio de los débiles. Señor, tené piedad.

Vos, que vivís en cada hermano enfermo. Cristo, tené piedad.

Vos, que transformaste el dolor en amor salvador. Señor, tené piedad.

Palabra de Dios

“Al atardecer le trajeron todos los enfermos y endemoniados… Y Jesús curó a muchos que se encontraban mal de diversas enfermedades” (Marcos 1, 32.34).

Meditación

San Cayetano tenía un corazón grande, que sufría con las angustias de los demás. Pero se preocupaba sobre todo por los más abandonados, por los que en aquella época se sentían olvidados por todos. Por ejemplo, cuando alguien se enfermaba de peste o de alguna enfermedad terminal infecciosa, todos escapaban para no contagiarse, pero San Cayetano buscaba la forma de ayudarlos y de estar cerca. Por eso es que funda junto a sus amigos un hospital para enfermos infecciosos incurables. Él estaba, y a través de San Cayetano esas personas podían sentir que Dios no los abandonaba. Como conocemos ese corazón bueno de San Cayetano, hoy venimos a pedirle que interceda ante el Señor por los enfermos. Quizás tengamos algún pariente o amigo enfermo. Pidamos la gracia de que recupere la salud o que el Señor lo fortalezca y lo consuele en el dolor. Pidamos también por esos enfermos que están solos en

algún hospital, quizás esperando la muerte sin que al guien los consuele. Pidamos que el Señor toque sus corazones y les haga experimentar su cercanía, su cariño, y la dignidad que les da el amor infinito de Dios.

También podemos estar preocupados por nuestra propia salud, porque tenemos algún dolor que nos preocupa, o porque nos han diagnosticado una enfermedad que no termina de curarse, o porque la enfermedad nos despierta temor y angustia. Si te pasa eso pedile al Señor Jesús resucitado que pase con su poder y su luz por todo tu cuerpo, que te fortalezca y restaure todo tu ser.

Pero también podés pedir que sane tu interior, porque a veces el cuerpo está sano, pero llevamos dentro otro

tipo de enfermedades: tristezas, rencores, malos recuerdos, temores, angustia. Él con su consuelo divino puede ayudarte a sanar ese interior enfermo y devolverte la alegría, la esperanza, las ganas de vivir y de servir a los hermanos.

Oración

“Gracias Señor por la vida y la salud. Señor Jesús resucitado, que estás lleno de poder, te pido que pases tu mano por todo mi ser y me cures de todo mal. También te pido por todos los enfermos, para que por la intercesión de San Cayetano encuentren ayuda y fortaleza. Amén”.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria

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Cacique Catriel 168
San Carlos De Bolívar
6550

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