23/05/2026
El árbol se conoce por sus frutos. Y el cristiano, también.
San Pablo enumera en su carta a los Gálatas los doce frutos del Espíritu Santo — no como una lista de exigencias, sino como una descripción de lo que florece naturalmente en quien se deja conducir por Dios. Amor, alegría, paz, paciencia, longanimidad, benignidad, bondad, mansedumbre, fidelidad, modestia, templanza y castidad.
No son virtudes que se conquistan a puro esfuerzo. Son perfecciones que el Espíritu Santo forma en nosotros — pero necesitan tierra fértil.
Un corazón que se abre a Dios, que ora, que recibe los sacramentos y que no le pone resistencia a su acción. En la medida en que nos acercamos a Él, estos frutos maduran — como primicias de la felicidad plena que nos espera.
La pregunta no es si los tenemos. La pregunta es si estamos dando las condiciones para que crezcan.
📲 Seguinos en nuestro canal de WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029VbAUZWtD8SE6GANXwc1v
🌐 www.parroquiasanantonio.com.ar
📍 Centenario 1399, San Antonio de Padua, Merlo