07/07/2025
“No sucederá en un día… pero un día sucederá.”
Esa fue la frase que el Rev. Dr. Fabio Sosa compartió con ellos hace cuatro años, cuando apenas comenzaban las conversaciones sobre una posible misión en Guinea Ecuatorial.
Les habló con honestidad: sería difícil, tomaría tiempo… pero también les aseguró que un día llegaría.
Y ese día llegó.
Este domingo, en la Iglesia Reformada de Malabo, pastoreada por el amado Rev. Genaro Obama Engonga, fuimos testigos de cómo Dios cumple promesas sembradas con fe.
Lo primero que dijeron al encontrase con nuestro equipo fue:
"No sucederá en un día... pero un día sucederá."
Esa palabra fue guardada en sus corazones. Hoy, se hizo vida, se hizo gozo, se hizo misión.
Esta iglesia lleva muchos años en esta comunidad.
Con una historia marcada por el servicio, la fidelidad y la entrega, ha impactado muchas vidas a través de la predicación del Evangelio, el acompañamiento a las familias, y una presencia activa en medio de las realidades sociales de Malabo.
Aunque pudimos percibir muchas necesidades materiales y desafíos estructurales, lo que más nos conmovió fue el profundo amor que tienen por Cristo, la pasión por llevar esperanza a su gente, y la devoción con la que sirven al Reino de Dios, día tras día, con lo que tienen y con todo su corazón.
Cada abrazo, cada oración, cada gesto de hospitalidad nos recordó que el verdadero poder de una iglesia no está en sus recursos, sino en su pasión por el Evangelio y su compromiso con el prójimo.
Durante el servicio:
• Celebramos la Santa Cena.
• Bautizamos a niños y adultos.
• Hubo confirmación de nuevos creyentes.
• Adoramos y nos gozamos juntos como una sola familia en Cristo.
Fue un tiempo lleno de gratitud y presencia de Dios.
Lo que un día fue visión, hoy es realidad.
Gracias por cada oración… ¡La misión continúa!