27/08/2026
Misa por la sanación de los enfermos físicos, psiquicos, espirituales.
Celebró la misma, nuestro Párroco P. Sebastián Combin.
Síntesis de su Homilía:
Meditar y rezar por las intenciones de la Comunidad.
Todos venimos a recibir la Sanación, invocando al ESPÍRITU SANTO por nuestras intenciones.
A modo de coro, unamos nuestras voces que van subiendo y, TODOS SEREMOS UNO, para que el mundo crea.
Tres ideas para tener presente:
1. Mirar a DIOS, que es mi PADRE, estemos siempre en SU PRESENCIA, en nuestros comportamientos.
Es importante descubrirnos delante de SU MIRADA MISERICORDIOSA!
AY, DE USTEDES! Nuestro PADRE nos advierte.
Todo el tiempo estamos delante de ÉL, y no podemos engañarlo.
A veces ante la apariencia de santidad se esconde podredumbre.
Podemos engañar a los demás, a nosotros mismos, nos justificamos...ponemos nosotros la vara muy alta!
San Agustín decía:- DIOS ES MÁS ÍNTIMO QUE NOSOTROS MISMOS!
A veces no nos damos cuenta cuánto DIOS obra en nosotros.
Y a veces, también las Gracias se van como por coladores.
2. Tenemos que tratar de buscar no tener doble vida.
El pecado hace que tengamos esa doble personalidad.
Esforcémonos de no estar tan quebrados, tan vacíos interiormente.
Es la lucha, el combate espiritual!
Primer paso, darnos cuenta que el pecado está siempre en nuestras vidas.
Tenemos que descubrir el PROYECTO DE DIOS en nuestras vidas, la perfección.
3. La última parte del EVANGELIO...
No queremos escuchar qué nos dice el SEÑOR!
Estamos atentos a la VOZ DEL SEÑOR?
Leamos el EVANGELIO de Marcos, un Capìtulo cada día!!!
Hacemos oídos sordos a SU PALABRA y, escuchamos malos consejos, como autoayudas y otras variantes. En cambio, debemos leer LA PALABRA, QUE ES VIDA ETERNA!!
El Papa Benedicto decía:- "LA PALABRA TE INFORMA, TE FORMA, TE DA LA GRACIA PARA CAMBIAR".
Nuestro PADRE DIOS NOS AMA, NOS ADVIERTE ANTE LA REALIDAD DEL PECADO!
Apoyémonos en LA PALABRA!
Pidamos a MARÍA, NUESTRA MADRE, que desde el CIELO, nos conceda la Gracia que pedimos.
Culminada la Santa Misa, P. Sebastián, Impuso las Manos a cada uno de los
numerosos feligreses presentes.
Con su paciente ternura, atendió las peticiones personales o familiares.
En el Confesionario, P. Samuell impartió el Sacramento de la Reconciliación!!
Gracias a todos los Sevidores por su disponibilidad!