30/03/2020
MURIENDO A NOSOTROS MISMOS
►Cuando eres olvidado, rechazado o dejado de lado a propósito,
Y no te afliges, ni te dueles con el insulto o con el descuido, sino que tu corazón está contento, teniendo como valioso el sufrir por Cristo.....
MUERES A TI MISMO.
►Cuando se habla mal de las cosas buenas que has hecho, cuando tus deseos
mal interpretados, tu consejo es pasado por alto, tus opiniones ridiculizadas y
no permites que el enojo surja en tu corazón, ni siquiera tratas de defenderte a
ti mismo, sino que lo tomas todo con paciencia, en silencio amoroso.....
MUERES A TI MISMO.....
►Cuando soportas en forma paciente y amorosa cualquier desorden,
irregularidad, impuntualidad o enojo; cuando te encuentres cara a cara con lo
superfluo, con la insensatez, con la extravagancia, con la insensibilidad
espiritual y permaneces tal como permaneció Jesús.....
MUERES A TI MISMO.....
►Cuando estas contento con cualquier comida, con cualquier ofrecimiento, en
cualquier clima, en cualquier sociedad, con cualquier vestimenta, con
cualquier interrupción que esté de acuerdo con la voluntad de Dios.....
MUERES A TI MISMO.....
►Cuando nunca te preocupas en referirte a ti mismo en la conversación, o de
indicar tus propias palabras buenas, o de anhelar vehementemente las
alabanzas, cuando realmente puedes amar el hecho de ser desconocido.....
MUERES A TI MISMO.....
►Cuando puedes ver prosperar a tu hermano y ver sus necesidades satisfechas y
puedes, honestamente, regocijarte con él en espíritu, y no sentir envidia
alguna, sin cuestionar a Dios porque tus necesidades son mucho mayores y en
circunstancias desesperadas.....
MUERES A TI MISMO.....
►Cuando puedes recibir corrección y reprensión de alguien menos importante
que tu, y puedes someterte humildemente, tanto interior como también
exteriormente, sin que surja ninguna rebelión ni resentimiento
dentro de tu corazón.....
MUERES A TI MISMO.....
Actualmente, estás mu**to? El Espíritu nos llevara a la cruz "a fin de conocerle (a Jesús).....llegando a ser semejante a EL en su muerte" (Filipenses 3:10)
(Autor anónimo)