20/04/2024
FIELES A SU PALABRA.
Pero Josafat dijo: ¿No queda aún aquí algún profeta del Señor, para que le consultemos? Y el rey de Israel dijo a Josafat: Todavía queda un hombre por medio de quien podemos consultar al Señor, pero lo aborrezco, porque no profetiza lo bueno en cuanto a mí, sino lo malo. Es Micaías, hijo de Imla. 1 Reyes 22.7–8 (LBLA)
La palabra de Dios con frecuencia es confrontadora. Pone en relieve nuestras rebeldías, la tendencia a la desobediencia. Traza los principios eternos que son una parte íntegra del reino de Dios, y nos llama a hacer los cambios necesarios en nuestras vidas para que nuestros corazones estén enteramente alineados con su manifiesta voluntad.
Esta ha sido siempre la definición más sencilla de la tarea de los profetas. Interpretaban para el pueblo cuál era la realidad en la que estaban viviendo y en qué aspectos difería esta de los parámetros establecidos por la Palabra de Dios. Su proclamación de la Verdad siempre iba acompañada de una exhortación a volver a los caminos señalados por Dios.
C.Shaw (Alza tus ojos).