24/05/2026
𝐏𝐄𝐍𝐓𝐄𝐂𝐎𝐒𝐓𝐄𝐒
“IN” - 𝐠𝐫𝐚𝐭𝐢𝐭𝐮𝐝
Pentecostés cambia de fecha porque se celebra cincuenta días después de la Pascua. Y como la Pascua no cae siempre el mismo día, Pentecostés tampoco. Por eso algunos años puede celebrarse en mayo y otros en junio.
Hoy el Señor nos quiere hablar a través de Su Palabra acerca de algo tan importante y sencillo: la GRATITUD… o la INGRATITUD.
En el evangelio de Evangelio de Lucas vemos que había diez leprosos que clamaron al Señor por misericordia. Jesús les dijo que fueran y se presentaran ante los sacerdotes, y mientras iban de camino, todos fueron sanados. Pero solamente uno de ellos volvió para humillarse delante del Señor y darle gracias.
Entonces Jesús preguntó: “¿No son diez los que fueron limpiados? ¿Y los nueve, dónde están?”
¡INGRATITUD!
La espina dolorosa del corazón de Jesús.
El Señor no solamente mira lo que recibimos de Él, sino también la actitud con la que respondemos después de recibir Su bendición.
En Deuteronomio 16, Dios enseña a Su pueblo a vivir en gratitud. Israel celebraba fiestas para recordar cómo Jehová los había libertado de Egipto y cómo los había bendecido. La gratitud se demostraba con alegría, obediencia y generosidad.
Dios quería encontrarse con un pueblo agradecido; un pueblo que alabara con sinceridad, que alabara no por obligación, sino con amor y reconocimiento. Él quería que Su pueblo disfrutara de Su presencia, que hubiera gozo, unidad y comunión.
Porque Jehová es nuestro Salvador, nuestro Sanador y nuestro Gozo.
Como dice la Escritura:
“Y te alegrarás tú y tu familia delante de Jehová tu Dios.”
(Deuteronomio 14:26)
El Señor nunca quiso una religión fría ni una carga pesada. Él quería una relación viva con Su pueblo; quería encontrar alegría, amor, unión y gozo en Su casa.
Y si hoy el Señor nos llama a Su presencia, es porque un día nosotros también estuvimos en Egipto espiritualmente. Estábamos esclavizados por el pecado, atados, lejos de Dios. Pero llegó Cristo, nuestro Gran Redentor, y nos rescató de la esclavitud y de nuestros males.
Entonces la pregunta es: ¿Habrá motivos para agradecerle?
En Hechos de los Apóstoles 2 ocurrió algo glorioso:
“Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos… y fueron todos llenos del Espíritu Santo.”
La presencia de Dios descendió sobre aquel lugar. Todos fueron llenos porque estaban unidos, en un mismo espíritu, en un mismo sentir y buscando al Señor.
Y también dice la Palabra:
“Ninguno se presentará delante de Jehová con las manos vacías.”
(Deuteronomio 16:16)
Tal vez hoy no venimos con ofrendas materiales, pero sí podemos venir delante de Dios con un corazón agradecido, humillado y dispuesto.
Porque hay personas que reciben milagros, bendiciones y oportunidades… pero se olvidan de Dios.
Y también están aquellos que, como el leproso que volvió, reconocen que todo proviene del Señor.
Hoy Dios nos hace una pregunta: ¿Habrá gratitud o ingratitud en nuestras vidas?
VERSICULOS MENCIONADOS:
Hechos 2:1
San lucas 17:11-17
Deuteronomio 16:10 -12
I.E.P.E - Iglesia Evangélica Pueblo Elegido
Sánchez de Bustamante 786 - Rosario, Santa Fe.
Pastor: Dante D. Sarmiento.