Comunidad Carismática Católica Peña del Horeb

Comunidad Carismática Católica Peña del Horeb La comunidad carismática católica “Peña del Horeb" es una comunidad de vida afiliada a la Renovación Carismática Católica (R.C.C.)

que responde a los objetivos planteados por “esta corriente de gracia”.

Cuando decidí volver.Durante mucho tiempo pensé que arrepentirse era sentirse mal. Creía que mientras más culpa sintiera...
27/08/2026

Cuando decidí volver.

Durante mucho tiempo pensé que arrepentirse era sentirse mal. Creía que mientras más culpa sintiera... más cerca estaría del perdón de Dios. Así que cada vez que me equivocaba, hacía lo único que sabía hacer: recordar una y otra vez mi error. Reprochármelo. Castigarme por dentro. Como si el sufrimiento pudiera cambiar el pasado. Hasta que un día descubrí algo que me sacudió profundamente. La Biblia no entiende el arrepentimiento como yo había aprendido a entenderlo. En hebreo existe una palabra maravillosa: Teshuvá. Normalmente la traducimos como "arrepentimiento", pero en realidad significa algo mucho más hermoso. Proviene del verbo Shuv y Shuv significa simplemente: volver, regresar, dar media vuelta.

El verdadero arrepentimiento no consiste en llorar más... sino en volver... exacto, simplemente volver. Porque puedo derramar un océano entero de lágrimas... y seguir caminando exactamente hacia el mismo lugar. Puedo sentirme culpable durante años... y nunca haber cambiado de dirección. Las lágrimas pueden aliviar el alma por un momento. Pero son los pies los que cambian una vida. Porque el arrepentimiento es la decisión que toman los pies cuando el corazón ya entendió que debe volver.

Hoy me viene a la mente la parábola del hijo pródigo. Nunca había reparado en un detalle. El muchacho lloró, seguramente. Sintió vergüenza. Miedo. Hambre. Pero el Evangelio no dice que el padre salió corriendo cuando el hijo comenzó a llorar. Dice que todo cambió cuando el muchacho tomó una decisión: "Me levantaré e iré a casa de mi padre." Ahí comenzó su regreso. Ahí comenzó su Teshuvá. Y entonces comprendí algo que todavía hoy intento recordar cuando vuelvo a caer. Dios no está esperando que yo me castigue. Está esperando que vuelva. Porque ningún padre disfruta viendo sufrir a un hijo. Lo único que desea... es verlo aparecer nuevamente por el camino.

Quizá tú también cargas con algo que ocurrió hace años. Algo que todavía pesa. Algo que todavía duele. Si es así... tal vez hoy no necesitas llorar más. Tal vez solo necesitas dar el primer paso de regreso. Porque he descubierto que un paso hacia Dios... vale mucho más que mil lágrimas derramadas lejos de Él. Porque lo que ocurrió hace siglos… tiene eco en la eternidad.

En el Evangelio de Lucas, cuando Jesús narra la parábola del hijo pródigo (Lc 15), describe a un padre que, al ver regresar a su hijo, corre hacia él. Para un patriarca judío del siglo I aquello era algo completamente inusual. Los hombres de edad y de autoridad no corrían en público, pues levantar la túnica para hacerlo era considerado indigno de su posición. Jesús rompe deliberadamente ese esquema para transmitir una verdad conmovedora: Dios está dispuesto incluso a renunciar a las convenciones humanas con tal de abrazar primero a quien regresa

27/08/2026

Jueves 27 de agosto de 2026.
Evangelio del día
Vigésimo primera Semana del Tiempo Ordinario - Año Par
“ Estad en vela ”
Primera lectura
Comienzo de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 1, 1-9
Pablo, llamado a ser Apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Sóstenes nuestro hermano, a la Iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados por Jesucristo, llamados santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro: a vosotros, gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Doy gracias a mi Dios continuamente por vosotros, por la gracia de Dios que se os ha dado en Cristo Jesús; pues en él habéis sido enriquecidos en todo: en toda palabra y en toda ciencia; porque en vosotros se ha probado el testimonio de Cristo, de modo que no carecéis de ningún don gratuito, mientras aguardáis la manifestación de nuestro Señor Jesucristo.
Él os mantendrá firmes hasta el final, para que seáis irreprensibles el día de nuestro Señor Jesucristo.
Fiel es Dios, el cual os llamó a la comunión con su Hijo, Jesucristo nuestro Señor.

Salmo de hoy
Salmo 144, 2-3. 4-5. 6-7 R/. Bendeciré tu nombre por siempre, Señor.
Día tras día, te bendeciré
y alabaré tu nombre por siempre jamás.
Grande es el Señor, merece toda alabanza,
es incalculable su grandeza. R/.

Una generación pondera tus obras a la otra,
y le cuenta tus hazañas.
Alaban ellos la gloria de tu majestad,
y yo repito tus maravillas. R/.

Encarecen ellos tus temibles proezas,
y yo narro tus grandes acciones;
difunden la memoria de tu inmensa bondad,
y aclaman tu justicia. R/.

Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Mateo 24, 42-51
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor.
Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene e! ladrón, estaría en vela y no dejaría que abrieran un boquete en su casa.
Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.
¿Quién es el criado fiel y prudente, a quien el señor encarga de dar a la servidumbre la comida a sus horas?
Bienaventurado ese criado, si el señor, al llegar, lo encuentra portándose así. En verdad os digo que le confiará la administración de todos sus bienes.
Pero si dijere aquel mal siervo para sus adentros: “Mi señor tarda en llegar”, y empieza a pegar a sus compañeros, y a comer y a beber con los borrachos, el día y la hora que menos se lo espera, llegará el amo y lo castigará con rigor y le hará compartir la suerte de los hipócritas.
Allí será el llanto y el rechinar de dientes».

Reflexión del Evangelio de hoy
“En vosotros se ha probado el testimonio de Cristo”
Esta lectura es un llamamiento a la esperanza, un agradecimiento de Pablo al Señor por todos los cristianos que han creído en la Buena Noticia. Primeramente los llama santos, porque han invocado el nombre de Jesucristo y han creído en Él.

Hermanos, esto es una gran alegría para nosotros, cristianos de hoy, en medio de un mundo hostil, lleno de heridas y ausencia de fe. Pocos aspiramos a una verdadera santidad porque pensamos que es necesaria la perfección, miramos en nuestro corazón y tantas veces experimentamos nuestras propias debilidades, nos parece inalcanzable ser santos. Pero san Pablo dice, que no es santo aquel que es perfecto en virtudes y obras, es más sencillo, santo es aquel que invoca el nombre de Cristo con fe y camina fiándose de Dios y su promesa. Si experimentas hoy tu pobreza, si ves que tus límites te impiden caminar…no temas, ¡aún puedes ser santo! Porque es así como Dios revela sus misterios, a los pequeños y humildes de corazón que esperan con amor la salvación.

Hoy te invito a que con el salmista, proclames las grandezas de Dios en tu vida, que narres al mundo sus grandes acciones a través de tu historia. Alaba al Señor día tras día, aun cuando tu entorno sea difícil, aún cuando las pruebas de la vida intenten ahogar tu alegría, no dejes que las dificultades apaguen el fuego vivo del amor que Dios ha puesto en ti. Haz memoria de Jesucristo, detente un rato a lo largo de este día y da gracias al Señor por la historia de amor que está haciendo contigo.

“Estad también vosotros preparados”
El Evangelio de hoy nos llama a estar en vela. Esto no significa que el cristiano tenga que vivir siempre alerta, como en tensión, a la espera de la venida del Señor como un castigo o un juicio implacable. Estar en vela significa tener el corazón bien dispuesto, abierto al encuentro con el Amado que espera ser acogido. No sabemos ni el día ni la hora en que llegará el Señor, por eso, hemos de pasar por este mundo dejando huellas de amor, Dios no nos pide alcanzar metas casi imposibles, no nos pide vivir siempre acelerados tratando de hacer mil cosas y llegar a todo, sólo nos pide permanecer, perseverar con amor hasta su venida. El amor es paciente, espera contra toda esperanza y alumbra la oscuridad de quienes están a su alrededor. Alumbra y abre caminos allí donde sólo parecía haber muerte.

¿Cómo estás viviendo hoy tu vida? ¿Eres consciente que se te ha regalado un día más para vivir el Evangelio y transmitirlo al mundo? ¿Qué haces con los dones que Dios te ha entregado? ¿Te estás reservando algo de tu vida para no dárselo a los demás por miedo?

El cristiano que se fía completamente de su Dios y Padre, conoce su interior y sabe que no es merecedor de tantas gracias, que todo le ha sido dado por amor. Vive el día de hoy como si supieras con certeza que hoy vendrá el Hijo del Hombre. ¿Qué encontrará en tu vida? Por muchas cosas que hagamos, por muy buenas que sean nuestras intenciones y nuestros cansancios…lo importante es que el Señor cuando venga, nos encuentre en vela, con la lámpara del amor encendida y bien preparada para entregar esa luz al mundo y reflejar en otros corazones el amor que Dios nos tiene. ¡Ánimo hermanos! Que esta Palabra nos de alegría porque Cristo nos quiere vivos, nos quiere alegres en la esperanza y perseverantes en la caridad.

El amor en el servicioEn una de las ocasiones que los discípulos vinieron a Jesús, le preguntaron quién podría ser el pr...
26/08/2026

El amor en el servicio

En una de las ocasiones que los discípulos vinieron a Jesús, le preguntaron quién podría ser el primero de entre todos ellos, y Él les respondió: “el de ustedes que quiera ser grande, que se haga el servidor de ustedes, y si alguno de ustedes quiere ser el primero entre ustedes, que se haga el esclavo de todos; hagan como el Hijo del Hombre, que no vino a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por una muchedumbre”. (Mateo 20:26-28)

El servicio fue una de las mayores manifestaciones del amor de Cristo hacia nosotros. Desde que inició su ministerio en la tierra, tras ser bautizado por Juan el Bautista, nuestro Señor dedicó su tiempo a enseñar sobre el reino de los cielos, sanar a los enfermos, ayudar a los necesitados, preparar a sus discípulos, ¡resucitar a los mu***os!, etcétera.

Debió ser abrumador, día tras día, permanecer en esa actitud de servicio, ver a las multitudes venir en pos de Él en busca de ayuda, y ofrecer siempre compasión y misericordia a aquellos que lo necesitaban. Sin embargo, es obvio que su servicio era una respuesta natural de su amor. Era éste lo que lo impulsaba a continuar haciendo bien a los demás, y a seguir obedeciendo la voluntad de su Padre.

El servicio de Jesús era parte de su naturaleza humilde. Y dicho servicio fue tan legítimo, tan constante y tan extremo, que pronto se convirtió en sacrificio. El Padre lo envió, pero Jesús decidió entregar su vida voluntariamente por todos nosotros, a pesar de que sabía que al final el precio sería la muerte. Su tiempo, su dedicación, su vida entera fueron dedicados a un propósito específico, a una misión única: la salvación de la humanidad, y no se detuvo sino hasta llegar al final, la cruz.

Lo que debe inspirarnos a servir es el amor. El amor a Dios y el amor a los demás. Dice el apóstol Pablo: “Cualquier trabajo que hagan, háganlo de buena gana, pensando que trabajan para el Señor y no para los hombres”. (Colosenses 3:23). Sin embargo, sabemos que también el amor a los demás nos inspira a servirlos cuando tienen alguna necesidad. No para obtener alabanza y mérito, sino por un amor puro, no sólo incondicional sino sacrificial.

Los primeros depositarios o receptores de ese amor servicial deben ser los integrantes de nuestra propia familia, pues ¿cómo podemos ir y amar a otros si no amamos antes a nuestra familia y hacemos nuestro hogar el lugar óptimo para el servicio?

En la respuesta de Jesús a sus discípulos Él utiliza la palabra siervo, pero también la palabra “esclavo”. Si lo pensamos de manera coloquial, ser esclavo de algo o de alguien no hace sentido, especialmente en este siglo, cuando se habla tanto del amor propio, la autoestima, los derechos civiles, la equidad, etcétera. Pero lo que Cristo quería decir es que, cuando una persona decide servir a los demás, sin límites, aprovechando cada oportunidad, o incluso buscando la oportunidad, su dedicación y entrega pueden ser comparables a las de un esclavo, con la diferencia de que el esclavo lo es en contra de su voluntad, pero quien elige ser “esclavo” de otros sirviéndolos lo hace por deseo propio, y lo hace gozoso, no con amargura.

Dios ama a los que se humillan y los exalta; Dios ama a los que sirven y les da un lugar especial; Dios ama a los que aman y los recompensa abundantemente.

26/08/2026

Miércoles 26 de agosto de 2026.
Evangelio del día
Vigésimo primera Semana del Tiempo Ordinario - Año Par
“ ¡Ay, de vosotros! ”
Primera lectura
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 3, 6-10. 16-18
En nombre del Señor Jesucristo, os mandamos, hermanos, que os apartéis de todo hermano que lleve una vida desordenada y no conforme con la tradición que recibió de nosotros.

Ya sabéis vosotros cómo tenéis que imitar nuestro ejemplo: no vivimos entre vosotros sin trabajar, no comimos de balde el pan de nadie, sino que con cansancio y fatiga, día y noche, trabajamos a fin de no ser una carga para ninguno de vosotros. No porque no tuviéramos derecho, sino para daros en nosotros un modelo que imitar.

Además, cuando estábamos entre vosotros, os mandábamos que si alguno no quiere trabajar, que no coma.

Que el mismo Señor de la paz os dé la paz siempre y en todo lugar. El Señor esté con todos vosotros.

El saludo va de mi mano, Pablo; esta es la contraseña en toda carta; esta es mi letra.

La gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con todos vosotros.

Salmo de hoy
Salmo 127, 1bc-2. 4-5 R/. Dichosos los que temen al Señor.
Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien. R/.

Ésta es la bendición del hombre
que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida. R/.

Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Mateo 23, 27-32
En aquel tiempo, Jesús dijo:

«Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros blanqueados! Por fuera tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos de mu***os y de podredumbre; lo mismo vosotros: por fuera parecéis justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y crueldad.

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que edificáis sepulcros a los profetas y ornamentáis los mausoleos de los justos, diciendo: “Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el as*****to de los profetas!" Con esto atestiguáis en vuestra contra, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. ¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!».

Reflexión del Evangelio de hoy
"El mismo Señor de la paz os dé la paz siempre y en todo lugar"
Hemos comenzado rogando a Dios que nos inspire el amor a sus preceptos y la esperanza en sus promesas, de modo que, en medio de las dificultades, estemos firmes en la verdadera alegría. Para ello, acogiendo las enseñanzas que él nos ofrece como camino que conduce a la vida en plenitud, se consolide nuestra esperanza y con su gracia resolvamos los problemas.

Centrados en la comunión con el Señor, tomándolo a él como origen y fuente de la paz, nos desea el apóstol que la recibamos de Dios, siempre y en todo lugar. Considerando este deseo, abrirnos en la diversidad de situaciones que nos toque vivir, sin importar el lugar, pues Dios lo llena e invade todo y nada queda al margen de su mirada y de su amor.

Un solemne mandato da el apóstol a los de Tesalónica. En el nombre del Señor Jesucristo, por lo tanto, de parte del Señor. Y cuál es el mandato: “que os apartéis de todo hermano que lleve una vida desordenada…” Escuchando esta enseñanza que San Pablo ofrece, conviene no precipitarse, ni en las condenas y tampoco en las exclusiones. Suelen ser fruto de precipitación de juicio, pero, sobre todo, teniendo presente el mandato del Señor sobre la corrección fraterna.

Pablo, en los primeros versículos de este capítulo proclamado hoy, señala el desorden al que se refiere a renglón seguido. Ciertamente no hay que seguir esos comportamientos, pero el mismo Señor ha colocado a cada bautizado en medio del mundo, como luz que alumbra. Y esa luz es Jesucristo mismo. El testimonio del seguimiento e identificación con Jesucristo, es el camino para ofrecer al que, dice Pablo, lleva una vida desordenada, para colocar ante él una oportunidad de parte de Dios.

"Vivir conforme al Evangelio recibido"
Lo que se nos ha anunciado, el Reino de Dios su justicia, es lo que motiva la conversión y el ponerse en camino de conversión. Para ofrecer un horizonte diferente al que ofrece el mundo, hay que estar bien fundamentados en la roca, que es Cristo, para que, cumpliendo el mandato del Señor, evangelicemos el mundo, porque no se trata de escapar de él, como en un ¡sálvese quien pueda!, dejando a los otros atrás, porque ese no es el ejemplo que nos ha dejado el Señor.

Hay que enseñar esté género de vida. Pablo habla de la tradición que ha transmitido. Ha enseñado con el testimonio de su vida cómo es el seguimiento del Señor. Y esta comunión con él ha de traspasar toda la existencia, cambiándola, no de cualquier modo, sino imitando a Dios como hijos queridos. La Iglesia tiene claro que se condena el pecado no al pecador, porque El siempre nos ha amado primero, siendo injustos y pecadores. Y como León XIV acaba de decir en centro penitenciario Brians 1: “Todo ser humano es “digno” por el mero hecho de “haber sido querido, creado y amado por Dios” (cf. Magnifica humanitas, 52). No existe, pues, ninguna situación que haga al Señor apartar de nosotros su mirada. Es una verdad consoladora que nos acompaña en todo momento y que nos recuerda cómo su amor misericordioso está siempre por encima de cuánto bien o mal hayamos hecho”.

"Dichosos los que temen al Señor"
No se trata de miedo, sino de amor. El que ama procura evitar todo aquello que hiere al otro y en el caso de Dios, teme ofenderle. El amor es que procura evitar todo aquello que menoscaba la comunión en el amor. Es la máxima expresión de la permanencia en Dios. Sintonía de pensamiento y de sentimiento, que van más allá de lo que soñamos nosotros. Dios siempre va y ve más allá.

"¡Ay de vosotros…!"
Estas exclamaciones de Jesús nos deben alertar, pues son una llamada a revisar posiciones y disposiciones. Alerta sobre la apariencia, una tentación tan humana y que zancadillea a los bautizados de manera especial. Por fuera buena apariencia ¿y el interior qué? Nos llama el Señor a revisar las actitudes y ser misericordiosos. La dureza de corazón; la insensibilidad espiritual y social; la indiferencia piadosa… ¿qué abunda en el corazón? Pues de allí se desborda y empapa la existencia y nuestro mundo de relaciones.

Tenemos mucho que considerar en la intimidad de cada uno.
¿Dónde estoy yo? ¿Con quién estoy yo?

"Cuando todo tiembla... Él no se va""Habrá entonces una gran tribulación, como no la hubo desde el principio del mundo h...
25/08/2026

"Cuando todo tiembla... Él no se va"
"Habrá entonces una gran tribulación, como no la hubo desde el principio del mundo hasta ahora�" (Mt 24,21)
Ventanales rotos. Sirenas. Noticias que asustan. Corazones agrietados.
Jesús no prometió una ciudad sin tribulación.
Prometió no dejarnos solos cuando llegue.
Y sí…
Hoy hay guerras sin nombre.
Pobrezas que no salen en la tele.
Soledades que no se ven desde el cielo de los drones.
Pero el Evangelio no es terror ni castigo.
Es advertencia que prepara.
Es luz de emergencia.
Es Jesús diciendo: no se duerman con la rutina ni se rindan con la desesperanza.
La gran tribulación no es el fin.
Es el aviso.
El despertar.
El momento de elegir:
¿te escondes o te entregas?
¿te enfrías… o te mantienes fiel?
Porque incluso en los días más oscuros,
Dios sigue recortando el tiempo por amor a los suyos.
Y si el mundo cae… que no caiga tu fe.
Y si tiemblan los muros… que tu esperanza siga en pie.

25/08/2026

Martes 25 de agosto de 2026.
Evangelio del día
Vigésimo primera Semana del Tiempo Ordinario - Año Par
“ Limpios de corazón para el Señor ”
Primera lectura
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 2, 1-3a. 14-17
Os rogamos, hermanos, a propósito de la venida de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra reunión con él, que no perdáis fácilmente la cabeza ni os alarméis por alguna revelación, rumor o supuesta carta nuestra, como si el día del Señor estuviera encima. Que nadie en modo alguno os engañe.

Dios os llamó por medio de nuestro Evangelio para que lleguéis a adquirir la gloria de nuestro Señor Jesucristo.

Así, pues, hermanos, manteneos firmes y conservad las tradiciones que habéis aprendido de nosotros, de viva voz o por carta.

Que el mismo Señor nuestro, Jesucristo, y Dios, nuestro Padre, que nos ha amado y nos ha regalado un consuelo eterno y una esperanza dichosa, consuele vuestros corazones y os dé fuerza para toda clase de palabras y obras buenas.

Salmo de hoy
Salmo 95, 10. 11-12a. 12b-13 R/. Llega el Señor a regir la tierra.
Decid a los pueblos: «El Señor es rey:
él afianzó el orbe, y no se moverá;
él gobierna a los pueblos rectamente». R/.

Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena;
vitoreen los campos y cuanto hay en ellos. R/.

Aclamen los árboles del bosque,
delante del Señor, que ya llega,
ya llega a regir la tierra:
regirá el orbe con justicia
y los pueblos con fidelidad. R/.

Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Mateo 23, 23-26
En aquel tiempo, Jesús dijo:

«Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el diezmo de la menta, del anís y del comino, y descuidáis lo más grave de la ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad!

Esto es lo que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello.

¡Guías ciegos, que filtráis el mosquito y os tragáis el camello!

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis rebosando de robo y desenfreno! ¡Fariseo ciego!, limpia primero la copa por dentro y así quedará limpia también por fuera».

Reflexión del Evangelio de hoy
“Ojo con las falsas verdades”
“No os alarméis por alguna revelación, rumor o supuesta carta nuestra” Así advierte San Pablo a los tesalonicenses de un mal que en nuestros días está de rabiosa actualidad: las falsas noticias, los rumores que corren por las redes sociales, las falsas informaciones que tanto daño hacen a la sociedad.

Nunca hemos tenido tanto acceso a la información como hoy. En nuestras manos tenemos todo un mundo de medios de comunicación, redes sociales, páginas de información, acceso a webs infinitas de todo tipo, pero no nos engañemos: no es oro todo lo que reluce. En el mundo de Internet no todo es verdad, no todo es información veraz. Hay multitud de informaciones que, con distintas intenciones, propagan mentiras que por repetidas pueden parecer verdades. Es muy importante saber seleccionar donde nos informamos para no caer en el error. San Pablo dice en su carta que no se alarmen por falsas noticias, que vayan a la fuente, a lo que los Apóstoles les han enseñado, a lo que dicen los Evangelios, a sus cartas, a sus palabras. Pues nosotros hoy debemos hacer lo mismo: no creer todo lo que nos entra en nuestros teléfonos móviles, en nuestros ordenadores. Debemos ser muy exigentes a la hora de elegir qué leemos y donde lo leemos. Webs oficiales de la Iglesia, páginas fiables de espiritualidad y sobre todo huir de sensacionalismos y alarmas que solo buscan confundir y hacer daño.

Las palabras de San Pablo son tan actuales que parecen escritas hoy mismo. Una vez más comprobamos que la Sagrada Escritura no tiene tiempo, es eterna.

“Limpios por dentro, alegres por fuera”
Una vez más Cristo destapa ante los fariseos su realidad: cumplen las normas, pero desatienden lo importante: la justicia, la misericordia, la lealtad a Dios. A los ojos de los demás son perfectos, cumplidores de la ley, escrupulosos; pero a los ojos del Señor no lo son. Jesús los compara a una copa limpia por fuera, pero sucia por dentro, en otras ocasiones les llamará “sepulcros blanqueados” ¿Y de qué sirve el aparentar una cosa si luego somos otra muy distinta? ¿A quién pretendemos engañar?

Hay que cumplir la ley, no hay que desatender las obligaciones, pero nunca debemos olvidar que lo importante son las cosas del alma. De nada me servirá ir a misa todos los días si estoy peleado con mi hermano. Poco me aprovechará darme golpes de pecho si soy injusto con mi vecino. Nuestros actos externos deben ser reflejo de nuestro interior, tiene que haber unidad entre lo que somos y lo que los demás ven de nosotros.

Si nuestra copa está limpia por dentro también lo estará por fuera, es decir: si nuestro corazón está con Dios, no nos costará ningún trabajo cumplir con las leyes. Y si practicamos la misericordia con los demás brillaremos sin darnos cuenta. Si somos leales con Dios todo lo demás nos vendrá dado sin esfuerzo. No podemos pretender engañarnos a nosotros mismos diciéndonos “voy a misa, hago ayunos, doy limosnas, cumplo con lo que me mandan” y luego guardar rencor con el prójimo, estar vacío por dentro.

Hagamos examen de conciencia, miremos a nuestro interior, “limpiemos” nuestro plato y nuestra copa por dentro y así nos podremos sentar a la mesa del Señor con la alegría del que tiene una conciencia limpia, y pone el amor a Dios y al prójimo por encima de todas las cosas.

Miedo y pecadoPuede causar sorpresa descubrir cómo el miedo puede explicar el origen de muchos pecados.Un sacerdote ital...
24/08/2026

Miedo y pecado
Puede causar sorpresa descubrir cómo el miedo puede explicar el origen de muchos pecados.
Un sacerdote italiano, don Fabio Rosini, explica que, en el fondo, los vicios surgen a partir de los miedos. Para ello, pone algunos ejemplos en un libro titulado El arte de la vida sana. Sobre la avaricia, afirma: “El miedo a perder el control alimenta la avaricia, que en realidad es la angustia de la inseguridad, que resuelve sus temores con la posesión”.

Sobre la gula y la lujuria, añade:

“El miedo a la frustración se convierte en la voracidad de la gula, que es el ansia por estar satisfecho y que fomenta también la lujuria, que es la búsqueda autodestructiva del placer en el ámbito más concreto de la sexualidad”. Si en la raíz de nuestros pecados y vicios hay miedo, el camino para sanar consiste en identificar las causas de nuestros miedos, y aprender a alejarlas.
No parece fácil porque, como explica don Fabio Rosini, detrás de cada miedo hay una experiencia, y las experiencias no se pueden suprimir. Lo que sí podemos hacer es identificar qué experiencias me han dañado, para luego, con la ayuda de Dios, liberarme de las ataduras de esos miedos que me llevan al pecado. Cristo quiere que dejemos a un lado nuestros miedos. El “no temáis” de la Pascua vale no solo para los Apóstoles, sino también para los cristianos de todos los tiempos.

La invitación a no tener miedo llega, así, a nosotros. El camino cristiano nace desde la certeza de que Cristo está vivo y ha vencido el pecado y la muerte. Ya no tenemos miedo. Dios es nuestra fortaleza, nuestra esperanza. Con su ayuda dejaremos atrás nuestros miedos, superaremos nuestros vicios y pecados, y podremos vivir con la plenitud y la seguridad de quien se sabe amado, lo cual permite salir de nosotros mismos y empezar a amar.

Mateo 28:10. "No teman. Vayan a decir a mis hermanos que vayan a Galilea, allá me verán".

24/08/2026

Lunes 24 de agosto de 2026.
Evangelio del día
Vigésimo primera Semana del Tiempo Ordinario
“ Ven y verás ”
Primera lectura
Lectura del libro del Apocalipsis 21, 9b-14
El ángel me habló diciendo:
«Mira, te mostraré la novia, la esposa del Cordero».

Y me llevó en espíritu a un monte grande y elevado, y me mostró la ciudad santa de Jerusalén que descendía del cielo, de parte de Dios, y tenía la gloria de Dios; su resplandor era semejante a una piedra muy preciosa, como piedra de jaspe cristalino.

Tenía una muralla grande y elevada, tenía doce puertas y sobre las puertas doce ángeles y nombres grabados que son las doce tribus de Israel.

Al oriente tres puertas, al norte tres puertas, al sur tres puertas, y al poniente tres puertas, y la muralla de la ciudad tenía doce cimientos y sobre ellos los nombres de los doce apóstoles del Cordero.

Salmo de hoy
Salmo 144, 10-11. 12-13ab. 17-18 R/. Tus santos, Señor, proclamen la gloria de tu reinado.
Que todas tus criaturas te den gracias,
Señor, que te bendigan tus fieles.
Que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. R/.

Explicando tus hazañas a los hombres,
la gloria y la majestad de tu reinado.
Tu reinado es un reinado perpetuo,
tu gobierno va de edad en edad. R/.

El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones.
Cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente. R/.

Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Juan 1, 45-51
En aquel tiempo, Felipe encuentra a Natanael y le dijo:
«Aquel de quien escribieron Moisés en la ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret».

Natanael le replicó:
«¿De Nazaret puede salir algo bueno?».

Felipe le contestó:
«Ven y verás».

Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él:
«Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño».

Natanael le contesta:
«¿De qué me conoces?».

Jesús le responde:
«Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi».

Natanael respondió:
-«Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel».

Jesús le contestó:
«¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores».

Y le añadió:
«En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».

Reflexión del Evangelio de hoy
“La muralla de la ciudad tenía doce cimientos”
En la fiesta de san Bartolomé apóstol se presenta, en primer lugar, un texto tomado del Apocalipsis, el último libro de la Biblia y se cree que fue compuesto cuando finalizaba el siglo I. Su género literario contrasta con los demás que se utilizan en el Nuevo Testamento, pero persigue el mismo objetivo que los otros: acercarnos la figura de Cristo, como centro de la historia y plenitud de la vida celestial.

De manera alegórica se presenta al Cordero, Jesús, que se inmoló en su muerte y es cabeza de la Iglesia glorificada, su esposa, que ha alcanzado ya la plenitud de la vida eterna. Hacia esta culminación se invita a dirigir una mirada de fe. Esta se aclara con el apoyo de la revelación. Lo que existe en la eternidad se fragua en la temporalidad en la que el Señor se introdujo con su encarnación. Entre lo terreno y lo celestial hay una fluida comunicación.

Quienes formamos parte de la Iglesia peregrina tenemos posibilidad de una verdadera comunicación con la Iglesia celestial, en la que brilla toda la plenitud. «Resplandece como piedra de jaspe cristalino». La comunicación es siempre a través de Cristo, de los justos del Antiguo Testamento, los apóstoles del Cordero, los santos y, en una palabra, de la totalidad de la Iglesia militante que lucha con nosotros y forma un todo con la Iglesia triunfante, o en vías de serlo en plenitud.

“Aquel de quien escribieron Moisés en la ley y los profetas, lo hemos encontrado”
El texto evangélico trata del encuentro con Cristo de parte de dos apóstoles, Felipe y Natanael. El primero condujo a Natanael o Bartolomé, porque los dos nombres se utilizan para un mismo sujeto. Se trataba de dos personas versadas en el Antiguo Testamento, que todo él se desarrolla hacia un punto central: el Mesías que llegará.

Los devotos judíos frecuentaban la sinagoga que, además, estaba repartida por el mundo al servicio de los hebreos de la diáspora. En estos recintos de paz, oración lectura, cánticos, interpretaciones autorizadas, se reflexionaba, por encima de todo, del Salvador de su pueblo que llegaría.

Felipe y Bartolomé eran, no solo asiduos del lugar del encuentro común, sino discípulos aventajados que profundizaban en el sentido pleno de las Escrituras. Descubrieron con prontitud los rasgos de identidad del mesías en Jesús de Nazaret.

Se trataba de una figura hasta poco antes sumergida en el silencio, llevando una vida ordinaria en el hogar de José y María, humilde, obediente, abierto a todos, sin pretensiones políticas, muy centrado en la adoración de los designios de Dios y sediento de comunicar el camino que conduce a la vida. De Dios procedía por la mediación humana de María y el cuidado de José. A Dios conducía desde la vida temporal, pero conectada con la eterna como su verdadero objetivo.

Los dos apóstoles tenían integrado en su esperanza a un Mesías lleno de bondad, aún más, la plena bondad. La bondad en la antigüedad judía se atribuye a Dios, que es rico, grande en este atributo, lo muestra y con ella guía al pueblo rescatado, su mano es bondadosa, muestra su bondad en el perdón, se suspiraba por ver la bondad de Dios en la tierra de los vivos.

No es extraño que Bartolomé preguntara a su amigo Felipe: «De Nazaret puede salir algo bueno? ¿Puede la bondad de Dios estar encerrada en un pueblo? Pero Felipe invitó a Bartolomé a comprobarlo: «Ven y verás». Pudo experimentar que Jesús lo conocía por dentro. Seguramente se llenó de rubor por lo que le decía: un israelita de verdad en el que no hay engaño.

Le bastó ver y hablar con Jesús para formular la más plena confesión: «Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel». Semejante confesión se llenó todavía de contenido al seguir al Maestro y anunciarlo, la tradición apunta a la India, Armenia, o zonas que bordean el Mar Negro.

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