Los inmigrantes árabes, sirios en su mayoría y también libaneses, conscientes de la necesidad de contar con un lugar adecuado para la práctica de la fe musulmana, dieron vida a una de las instituciones islámicas más antiguas de América Latina. Sin embargo, en el Acta Constitutiva de la misma, se hace referencia al trabajo y esfuerzo previo que venía realizando la comunidad en pos de este proyecto.
Éste último dato no es menor ya que confirma que los primeros pasos de nuestra institución datan de mediados de 1920. Transcurrieron varios años hasta materializar el sueño de la sede propia y mientras tanto, las reuniones y actividades, se desarrollaron en las sedes sociales de las distintas instituciones vecinas de la Colectividad Árabe. Desde que se adquirió el actual inmueble de calle Mendoza y hasta la actualidad se llevaron a cabo varias reformas, integrales y parciales. Las mismas fueron planificadas y ejecutadas en pos de la conservación y puesta en valor del palacete de estilo árabe; pero a su vez impactaron también, notable y positivamente, en el desarrollo diario de las prácticas religiosas. Actualmente, en la planta baja, contamos con una sala de oración para hombres que constituye la nave central del edificio y conjuntamente con la sala de oración para mujeres y el hall de ingreso principal conforman la mezquita. Además, en la parte posterior del edificio, existe un salón de usos múltiples que contiene a su vez un pequeño anfiteatro donde se desarrollan las actividades para el público en general. En la planta alta de la sede se halla la biblioteca, que actualmente está en proceso de modernización, y una sala de lectura que también funciona como sala de reuniones. Nuestra asociación y su mezquita, pioneras entre las instituciones islámicas más antiguas de América Latina, han congregado a los musulmanes de la Provincia de Santa Fe por casi nueve décadas. Han cobijado a los primeros inmigrantes árabes de fe musulmana, como así también a los argentinos que en años posteriores han abrazado el Islam como modo de vida. Tenemos entre nuestros orantes varias generaciones de musulmanes, argentinos y extranjeros; y creemos humildemente que ésto no es casual, sino más bien es el resultado de 85 años trabajando en la difusión del Islam. Pedimos a Allah, Poderoso y Majestuoso, que nos permita seguir creciendo como comunidad, que nos auxilie en las dificultades que se nos puedan presentar y que por sobre todas las cosas nos facilite el camino para la prédica del Islam. ¡Amín!