26/08/2026
📸 Te compartimos un RECAP de nuestro Domingo en Familia !
La vida cristiana no significa ausencia de tormentas. A veces, aun estando en la voluntad de Dios, atravesamos dificultades, pérdidas, incertidumbre y momentos en los que parece que hemos perdido toda esperanza.
En Hechos 27, Pablo enfrentó una tempestad feroz. El barco se perdió, pero el propósito de Dios para su vida no se perdió.
¿Qué podemos aprender?
No toda tormenta significa que estás fuera de la voluntad de Dios.
Cuando no puedes controlar la tormenta, recuerda quién tiene el control.
Las tormentas revelan dónde está realmente puesta nuestra confianza.
Aunque todos pierdan la esperanza, Dios todavía puede hablar.
A veces Dios calma la tormenta; otras veces, te sostiene mientras la atraviesas.
La tormenta puede romper el barco, pero no puede romper el propósito de Dios.
Tu fe en medio de la dificultad puede convertirse en esperanza para quienes te rodean.
Pablo declaró: “Yo confío en Dios que será así como se me ha dicho.”
(Hechos 27:25)
Quizás no sabes qué hacer y sientes que has perdido el control. Pero recuerda: la tormenta puede sacudir tu camino, pero no tiene autoridad para cancelar el propósito que Dios tiene para tu vida.
No se trata de si habrá tormentas, sino de cómo responderemos cuando lleguen.
Hoy podemos declarar con fe:
“TENED BUEN ÁNIMO… PORQUE YO CREO A DIOS.” 🙏