12/08/2026
Enseñanza Hno Leandro
Tema: La urgencia de buscar, esperar y depender de la presencia de Dios por encima de cualquier resultado, atajo o afán humano.
1. Éxodo 33:12-15
Y dijo Moisés a Jehová: Mira, tú me dices a mí: Saca este pueblo; y tú no me has declarado a quién enviarás conmigo. Sin embargo, tú dices: Yo te he conocido por tu nombre, y has hallado también gracia en mis ojos. Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, y halle gracia en tus ojos; y mira que esta gente es pueblo tuyo. Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso. Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.
Vivimos en un mundo que quiere resultados rápidos; no oramos, no pedimos consejo a Dios y después nos preguntamos por qué nos sale todo mal o como no queríamos.
Pero Moisés nos da una enseñanza: es mejor esperar con Dios pero avanzar sin Él nunca.
Imagina ver y experimentar lo que vivió Moisés: mientras él estaba en el monte Sinaí, el pueblo hizo un becerro de oro, y eso enojó al Señor.
Por eso es mejor esperar con Dios y no salir sin Él; muchas veces nos cuesta esperar.
2. Éxodo 33:2 , Dios dice: "Yo enviaré un ángel delante de ti", y eso Moisés no lo quería; él entendía que sin Su presencia, lo que le fuera prometido no tenía valor.
Todo lo que pedimos o logramos, si es sin Dios, no tiene valor.
Lo primero que el mundo te dice es que lo primordial es el trabajo, la prosperidad, la salud, etc. Pero el éxito no siempre es tener más, sino que cuando pedimos la bendición de Dios, Dios tiene que estar ahí.
La bendición de Dios no añade tristeza, y Su presencia debe estar.
3. Mateo 6:33
«Buscad primeramente el Reino de Dios»: Moisés lo tenía muy claro.
Al pueblo le ganó la ansiedad; no quisieron esperar más a Moisés y pidieron hacer un becerro. La ansiedad nos hace tomar decisiones precipitadas.
En el desierto no había caminos; solo la nube del Señor los guiaba y avanzaba.
Nosotros no necesitamos un camino prefijado, debemos seguir a la presencia del Señor; el resto es todo añadidura.
Muchos nos encontramos preguntando qué camino voy a seguir o qué es mejor para mi vida/mi hijo, pero lo más importante tiene que ser el Señor.
4. San Juan 14:6
«Yo soy el camino»: tenemos que seguir a un solo Camino, un solo Señor que nos da la respuesta a todas nuestras preguntas.
5. Reflexión Final (Éxodo 33:16
"¿En qué conoceré que he hallado gracia? En que tú presencia valla conmigo y esté apartado de todos los otros pueblos."
Vivimos tiempos que cuestan, pero si nos aferramos a Su Palabra y a Su presencia, el Señor nos escucha.
Queremos ver milagros, sanidades, avivamientos, etc., sin haber orado, sin santidad y sin arrepentimiento. Pero es imposible avanzar sin antes hablar primeramente con el Señor.
Qué lindo es poder orar y pedirle al Señor que me levante y que Su presencia me sostenga. Tenemos que acercarnos constantemente a Él.