29/04/2016
Aliento Cotidiano
"Porque siete veces podrá caer el justo, pero otras tantas se levantará". Proverbios 24:16 a(NVI)
Dice el Salmo 37:24: "Cuando caiga no quedará derribado, porque el SEÑOR sostiene su mano". Y Miqueas 7:8b afirma: "Aunque caiga, me levantaré, aunque more en tinieblas, el SEÑOR es mi luz".
Hace unos días estaba explicando y enseñando a unos hermosos líderes, la importancia de la misericordia y la gracia de Dios; una lección que el Señor mismo me enseñó, ya que equivocadamente solo miraba los errores o las fallas de los demás, con ojos de juicio y crítica.
Dios, al escoger a cada hombre o mujer a lo largo de la historia, por supuesto que sabía los errores que iban a cometer, pero aún así los escogió. No tomó por sorpresa al Señor que Abraham no dijera la verdad acerca de Sara, que por temor dijera que era su hermana, o que siguiera el consejo de su esposa para llegarse a su criada y tener descendencia (una práctica común de la época). Tampoco Dios se sorprendió cuando David cedió ante la lujuria por una mujer que no era la suya, embarazándola; y que para tapar ese pecado enviara al esposo al frente de batalla para que muera.
¡ Dios nos conoce!, y aún así nos ama, nos escoge, nos hace partícipes de Su plan eterno. Por supuesto que la gracia no es licencia para pecar, como dice el Apóstol Pablo: "¿Pecaremos para que sobreabunde la gracia? ¡De ningún modo!".
L o que hoy estoy compartiendo con usted es que 'si caemos podemos levantarnos'. Por eso, ¡no se quede postrado en el lodo, ni permita que un error arruine el propósito del Señor en su vida! Porque hay misericordia para cada error, hay gracia para los que se arrepienten y regresan al trono de Dios. Hay socorro, hay ayuda, y una nueva oportunidad. ¿No es maravilloso nuestro Dios?
Él es justo; Sus juicios son los únicos que hacen justicia; pero lo maravilloso es que "Él es compasivo y clemente, lento para la ira, y grande en misericordia".
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