05/11/2025
UN TRABAJO DIFÍCIL
LECTURA BÍBLICA:
Jeremías 15:15-21
Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.
Jeremías 15:19
Para ser creyentes y vivir cerca de Dios hay algunas condiciones. ¡Sí! Las hay y muy claras, Dios las ha puesto, pero lo ha hecho con amor; con gran amor, tal como hace todo. Por lo tanto es posible entenderlas, analizarlas y también cumplirlas al pie de la letra. Entresacar, en este caso, se entiende por quitar lo malo con delicadeza, para no arruinar lo bueno, para que todo lo que sirve quede intacto. Es decir, dejar sin dañar lo que Dios ha hecho, por ejemplo: Los dones, los talentos, el ministerio y todo lo que sirve, y quitar de en medio, todo aquello que es realmente malo, lo que nos arruina, lo que nos perjudica de algún modo, lo que nos hace mal a nosotros mismos y a los demás.
Convertirse es lo primero que hay que lograr. Luego, con cuidado y con la ayuda de Dios, debemos entresacar poco a poco, e ir quitando lo que no sirve. Eso es imprescindible para ser creyentes, para ser hijos de Dios, para poder servirle con amor todos los días hasta el fin. Para poder vivir la nueva vida en Cristo, aferrados de la poderosa mano de Dios y recibiendo el trato especial que reciben los llamados a ser santos, a ser salvos, a ser nuevas criaturas, a ser fieles. Para pretender ser la boca de Dios, no hay que convertirse a los malos, ellos deben convertirse a lo que creemos.
SÍNTESIS:
Debemos pensar, vivir y predicar de un modo en que las personas puedan entender el mensaje y convertirse a Dios. No debemos volvernos cristianos mediocres.
QUÉ HACER:
Si necesitas restauración, recuerda que Dios hace su parte y tú deberás hacer la tuya. Tú decides y haces lo que sabes, él hace lo que tú no puedes.
OMAR GAITÁN