17/05/2026
Si yo no me humillo delante de Dios, ¿cómo voy a querer que Él me exalte?
Si yo no busco Su presencia en oración, ¿cómo voy a reconocer Su voz? 🙏✨
Muchas veces queremos respuestas, puertas abiertas y milagros,
pero nos olvidamos de rendir primero nuestro corazón.
Dios no trabaja con orgullo, trabaja con corazones humildes, quebrantados y dispuestos. 🤍
La oración no es una obligación, es el lugar donde volvemos a encontrarnos con Él.
Es donde el alma descansa, donde las cargas se sueltan y donde Su rostro se hace visible en nuestra vida. 🔥
Antes de la exaltación viene la humillación.
Antes de la victoria viene la rendición.
Y antes de ver la gloria de Dios, tiene que haber alguien dispuesto a buscarla de rodillas. ✨
¿Cuántos dicen AMÉN?