28/04/2026
El pasado sábado 25 de abril vivimos la Fiesta de Dedicación al maravilloso Espíritu Santo, una noche marcada por cuatro palabras que guiaron todo lo que sucedió: Dedicación, Descenso, Gloria y Reverencia.
Fuimos testigos de que cuando se le da lugar al Espíritu Santo, Él se mueve con poder. Y si algo quedó en nuestro corazón es esto: crean la palabra que fue soltada, porque lo que Dios dice, Él lo cumple. Sus promesas no caen a tierra.
Seguimos creyendo que lo vivido esa noche no terminó ahí, sino que fue el comienzo de todo lo que el Espíritu Santo quiere hacer. Donde hay dedicación, desciende Su presencia; donde Él desciende, se manifiesta Su gloria.