11/02/2026
A.S.R.A.U. – 9.º Encuentro de Diálogo Interreligioso e Intercultural
“Construyendo un Sendero de Paz”
Ribera del Río de Quilmes – 8 de diciembre de 2025
En el marco del Homenaje a Nuestra Madre Oxúm, A.S.R.A.U. llevó adelante el 9.º Encuentro de Diálogo Interreligioso e Intercultural “Construyendo un Sendero de Paz”, un espacio de reflexión plural que convocó a diversas tradiciones religiosas, referentes académicos y jurídicos, con el objetivo de pensar colectivamente los desafíos actuales de la libertad religiosa, la convivencia social y la paz en un contexto global atravesado por crecientes expresiones de intolerancia.
La introducción estuvo a cargo de Iyanifa Karina de la Riba, Secretaria de ASRAU, quien nos puso en contexto sobre la situación mundial actual marcada por conflictos entre religiones, destacando cómo la intolerancia, el desconocimiento y la deshumanización del otro profundizan las violencias. En su mensaje, enfatizó que el Diálogo Interreligioso es una respuesta ética, espiritual y política frente al odio, y una herramienta imprescindible para construir sociedades más justas, inclusivas y en paz.
Bajo el eje “Cuando la intolerancia global toca la puerta: desafíos para la Libertad Religiosa en Argentina”, el encuentro fue moderado por la Lic. Mariana Rodríguez, Directora General de Cultos de la Municipalidad de Quilmes, quien destacó la importancia del diálogo interreligioso como política pública preventiva, capaz de fortalecer el tejido social, promover el respeto mutuo y anticipar conflictos antes de que se transformen en violencia o exclusión.
Durante la apertura se planteó un diagnóstico compartido: informes internacionales y experiencias concretas dan cuenta de un deterioro sostenido de la libertad religiosa en distintas regiones del mundo, con aumento de discursos de odio, restricciones normativas, persecuciones y estigmatización de comunidades de fe, tanto mayoritarias como minoritarias.
Este escenario global interpela también a las democracias, recordándonos que los derechos conquistados requieren ser defendidos y ejercidos de manera activa.
Desde la Iglesia de Scientology de Argentina, Gustavo Libardi propuso una reflexión profunda sobre la libertad como esencia del ser humano, afirmando que la libertad religiosa no es un derecho accesorio, sino una expresión directa de la libertad interior y de la capacidad de elegir, creer y proyectar un futuro. Señaló que la fe está íntimamente ligada a la esperanza, y que sin esperanza no hay compromiso con el bien común ni responsabilidad hacia los otros. En este sentido, advirtió sobre las consecuencias de los enfoques que reducen al ser humano a una dimensión meramente material, negando su naturaleza espiritual y debilitando el sentido de la vida y de la convivencia.
Por su parte, Patricia Rivero, desde la Pastoral Social de la Iglesia Católica y la Mesa Interreligiosa de La Plata y Región Capital Bonaerense, realizó un recorrido histórico que vinculó la doctrina social de la Iglesia con el surgimiento del diálogo interreligioso. Explicó cómo, frente a las injusticias sociales y a los procesos de exclusión, la Iglesia comprendió que no alcanza con la caridad asistencial, sino que es necesario trabajar por la justicia, incidiendo en las causas estructurales del sufrimiento humano. Destacó el Concilio Vaticano II como un punto de inflexión que abrió la Iglesia al diálogo con otras confesiones cristianas, religiones abrahámicas y tradiciones religiosas originarias y africanas, subrayando que el diálogo no es una concesión, sino un mandato ético y espiritual profundamente evangélico.
Desde una perspectiva latinoamericana y comparada, André Luis Freire Pereira, investigador vinculado a la Universidad Federal de Río de Janeiro y a FLACSO, abordó el caso de Brasil como ejemplo de la tensión entre un marco jurídico robusto y una realidad social atravesada por la intolerancia. Explicó que, aun contando con garantías constitucionales claras sobre libertad de conciencia y culto, las religiones de matriz africana continúan siendo las más afectadas por actos discriminatorios, violencia simbólica y agresiones directas. A partir de datos oficiales, señaló el crecimiento alarmante de denuncias por intolerancia religiosa y remarcó la necesidad de políticas públicas sostenidas en educación, visibilización y diálogo interreligioso como herramientas de transformación cultural.
En representación de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, Sebastián Porri compartió una mirada centrada en la libertad de conciencia como don divino, estrechamente ligada al albedrío. Destacó que la libertad religiosa implica no solo el derecho a practicar la propia fe, sino también la responsabilidad de defender la libertad del otro, aun cuando su camino espiritual sea distinto. Retomando enseñanzas cristianas, subrayó que la fe auténtica no se impone, sino que se propone desde el amor, el respeto y el ejemplo, y que el silencio frente a la intolerancia termina debilitando los derechos de todos.
Desde el Departamento Jurídico de A.S.R.A.U., Cristián Alloco aportó un análisis crítico sobre la criminalización mediática de las religiones, con especial énfasis en las religiones afro-umbandistas. Explicó cómo ciertos discursos periodísticos construyen “sujetos peligrosos”, asociando delitos a pertenencias religiosas y reforzando prejuicios sociales que luego impactan en el ámbito judicial, familiar y comunitario. Recordó que el derecho penal es un derecho de actos y no de autores, y que estigmatizar creencias vulnera principios constitucionales básicos. En este marco, destacó la importancia de generar estrategias de diálogo con medios de comunicación, operadores judiciales y organismos estatales para prevenir la discriminación y garantizar el pleno ejercicio de la libertad religiosa.
El intercambio concluyó con un llamado común a fortalecer el diálogo interreligioso como práctica concreta, no solo como discurso, promoviendo el trabajo articulado entre comunidades de fe y el Estado, la ocupación consciente de los espacios públicos y la construcción de redes de cooperación que permitan responder colectivamente a los desafíos de nuestro tiempo.
Desde A.S.R.A.U., reafirmamos que el diálogo interreligioso es una herramienta viva de sanación social, una práctica espiritual que honra la diversidad, protege la dignidad humana y construye paz.
Continuamos comprometidos con la defensa de la libertad religiosa, la visibilización de nuestras tradiciones y el trabajo sostenido por una sociedad más justa, plural y respetuosa.
Asé – Bendiciones
A.S.R.A.U.
Leonardo Allegue Ifawoyemi Akinwande Fatokunbo