03/09/2026
SERVIR ES RECIBIR
2 Reyes 4:8-37
La mujer sunamita decidió servir al varón de Dios, y por su servicio recibió algo que ni siquiera había pedido, UN MILAGRO!
Porque cuando servimos, ¡RECIBIMOS!
Para servir necesitamos una visión clara:
Primero: VER A JESÚS.
Segundo: entender PARA QUÉ LO HAGO.
“El generoso será exaltado” — Isaías 32:8.
Servir es un privilegio y una oportunidad que Dios nos da para abrir puertas, alcanzar vidas y experimentar Su bendición.
No importa a quién sirvamos, ni su posición, cuando servimos con un corazón correcto, la bendición del Padre nunca se pierde.
Jesús mismo vino a servir (Mateo 20:28), y nos enseñó que quien quiera ser grande debe hacerse servidor
(Marcos 10:43-44).
Un cristiano que crece es un cristiano que sirve.
Porque en el Reino de Dios, SERVIR ES RECIBIR.