21/08/2026
Día del Catequista
Hoy queremos detenernos con profundo respeto y gratitud para reconocer a quienes han elegido una hermosa misión: ser catequistas.
Ser catequista no es simplemente enseñar una doctrina o transmitir conocimientos. Es mucho más. Es acompañar, sembrar, escuchar, formar y evangelizar. Es poner el corazón al servicio de Dios para ayudar a que un niño descubra, conozca y ame a Jesucristo.
Un catequista es aquel que, con paciencia y entrega, proclama la Palabra de Dios y procura que la fe no sea solamente aprendida, sino también vivida. Es quien siembra una semilla que quizá hoy parece pequeña, pero que con el tiempo puede convertirse en una vida profundamente transformada por el amor de Dios.
Por eso, en este día queremos agradecer de corazón a todos los catequistas de nuestra comunidad de la Capilla San Francisco de Asís. Gracias por regalar su tiempo, por cada encuentro, cada enseñanza, cada oración, cada palabra y cada gesto de amor.
Gracias también a quienes estuvieron antes, a aquellos catequistas que durante tantos años dieron lo mejor de sí y dejaron una huella que permanece. Muchos quizá no sepan cuánto bien hicieron, pero Dios conoce cada esfuerzo, cada sacrificio y cada semilla sembrada en el corazón de nuestros niños.
Ser catequista es, en definitiva, mostrar un camino hacia Cristo. Es decir con la propia vida que Jesús está vivo, que nos ama y que vale la pena seguirlo.
Que el Señor bendiga abundantemente a cada catequista, fortalezca su vocación y les conceda siempre la sabiduría, la paciencia y el amor necesarios para continuar anunciando el Evangelio.
Gracias por evangelizar. Gracias por enseñar. Gracias por servir. Gracias por llevar a Cristo al corazón de cada niño.
Que San Francisco de Asís interceda por todos ustedes y que nunca se apague en sus corazones el deseo de anunciar a Jesucristo.
¡Feliz Día del Catequista!