19/12/2022
Muchas cosas de tu pasado y de tu presente, fueron y son una preparación que Dios permitió para que estés listo en alcanzar mayores sueños. No reniegues de tus actividades, se eficiente en tu trabajo, porque vienen mayores desafíos y victorias.
1 Samuel 17 del 35-36 dice: “yo lo persigo con un palo y rescato el cordero de su boca. Si el animal me ataca, lo tomo de la quijada y lo golpeo hasta matarlo. Lo he hecho con leones y con osos, y lo haré también con este filisteo pagano, ¡porque ha desafiado a los ejércitos del Dios viviente!”. Cuando David se ofreció ante el Rey Saúl para derribar a Goliat, éste le dijo que era un muchacho joven y que no podría hacerlo, pero David le respondió que si bien nunca había luchado contra un guerrero gigante, sí había derribado osos y leones defendiendo las ovejas de su padre. Ésto nos muestra que todas las cosas que sucedieron en nuestro pasado, o están sucediendo ahora, son una preparación que estamos viviendo para tiempos de mayores desafíos. Tal vez sientas que el trabajo o las actividades que haces no son de gran importancia, pero debes dejar de pensar así, porque para llegar a mayores metas, debes ser adiestrado, nada es casualidad para los hijos de Dios, el Señor ha permitido lo que has vivido, y lo que estás viviendo ahora, con el fin de entrenarte para derribar un gran gigante y alcanza un gran sueño.
Hagamos juntos esta oración:
“Dios Padre, gracias por entrenarme en todo lo que me sucedió en el pasado y lo que hago en presente. Me esforzaré en dar lo mejor de mi para ser eficiente y alcanzar un sueño mayor, lo creo y declaro en el nombre de Jesús. Amén”.
Si esta meditación ha sido de ayuda lo invito a recibir a nuestro Señor Jesucristo como su Salvador personal. Solo tienes que hacer la oración: Señor Jesús, hoy te doy mi vida completa, mi cuerpo, mi alma, mi espíritu, te reconozco como aquel que murió por mis pecados, acepto tu sacrifico en la cruz por mi, tu tomaste aquella cruz voluntariamente para pagar mi castigo, perdona Señor Jesús todos mis pecados y me arrepiento de todo Corazón escribe mi nombre hoy en el libro de la vida. Espíritu de Dios ven a mi corazón, llena mi vida. Amen. No olvides ser de bendición y compartir con otras personas. JESUCRISTO NOS AMA.