27/08/2026
DEVOCIONAL ITDA - Escuchando su Voz
27 DE AGOSTO
Mateo 4:19 (RVR1960)
“Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.”
CUANDO JESÚS TE DICE: "SÍGUEME"
Hay palabras de Jesús que no solamente nos invitan a escuchar.
Nos invitan a responder.
Cuando Jesús se acercó a Pedro y a Andrés mientras estaban trabajando junto al mar, no les entregó
una explicación completa de todo lo que sucedería. Les hizo una invitación:
“Venid en pos de mí.”
Ellos tuvieron que decidir qué harían con esa voz.
Podían continuar con lo conocido, con sus redes, su trabajo y su vida cotidiana. O podían responder
al llamado de Jesús y comenzar un camino completamente diferente.
Y la Escritura dice que ellos dejaron inmediatamente sus redes y le siguieron.
Esto nos muestra algo fundamental: escuchar a Jesús siempre nos coloca delante de una
decisión.
No alcanza con admirar Sus palabras.
No alcanza con reconocer que Jesús fue un gran maestro.
No alcanza con emocionarnos al escuchar el Evangelio.
Jesús sigue diciendo:
“Sígueme.”
Y esa invitación también llega hoy hasta nosotros.
Tal vez llevas mucho tiempo escuchando acerca de Jesús. Has leído la Biblia, has asistido a una
iglesia, has escuchado predicaciones o incluso has visto cómo Dios ha transformado la vida de otras
personas.
Pero quizás todavía no has tomado una decisión personal de seguirlo.
Hoy Jesús no solamente quiere que escuches hablar de Él.
Quiere encontrarse contigo.
Seguir a Jesús significa reconocer que necesitamos de Él, creer en Él, arrepentirnos de nuestros
pecados y rendir nuestra vida a Su señorío.
Y para quienes ya hemos decidido seguirlo, esta palabra también continúa siendo vigente. Porque
seguir a Jesús no fue solamente una decisión que tomamos un día; es una decisión que renovamos
cada día cuando escogemos obedecer Su Palabra.
Pedro y Andrés dejaron sus redes.
Otros discípulos también tuvieron que dejar cosas.
Cada uno tuvo que responder.
Quizás Jesús hoy no te está pidiendo que abandones literalmente tu trabajo o tu casa, pero sí puede
estar llamándote a dejar aquello que está ocupando el lugar que solamente Él debe tener.
Puede ser una costumbre, una relación, una ambición o simplemente una manera de vivir
independiente de Dios.
La voz de Jesús sigue siendo clara:
“Venid en pos de mí.”
Y la pregunta es sencilla, pero profunda:
¿Qué haremos con Su voz?
No dejemos que esta invitación pase delante de nosotros sin responder.