02/04/2020
Un hombre caminaba por la Costanera, y decía si yo tuviera una auto sería feliz, si yo tuviera mucho dinero sería feliz, si yo tuviera la pareja perfecta sería feliz y mientras patea el suelo se encontro con una bolsita de piedras la cual la levanto enojado y empezó a sacarlas y tirarlas al río una por una diciendo nuevamente si yo tuviera sería feliz...
Así hasta llegar a su casa y cuando observo la bolsa solo quedaba una piedra y era un diamante.
Cuantas veces en nuestra vidas hay situaciones que no nos dejan ver el valor de lo que Dios pone en nuestra manos.
Te invito en esta noche a qué detengas a mirar con delicadeza y atención lo que tenés a tu alredor que es lo suficiente y lo necesario para vivir una vida de felicidad.