16/03/2020
Carta al pueblo de Dios ante la
Pandemia del Coronavirus
Morón, 15 de marzo
Queridos sacerdotes, diáconos, hermanos y hermanas:
“Al atardecer le llevaron muchos enfermos y Él los curó con su palabra.
Así se cumplió lo que había anunciado el profeta Isaías: Él tomó
nuestras debilidades y cargó con nuestras enfermedades.” (Mateo
8,16).
En estos momentos de intranquilidad y preocupación que ha generado
la actual emergencia sanitaria, quiero compartir con ustedes como
padre y pastor algunas reflexiones y orientaciones.
En primer lugar debemos recordar esas palabras de San Mateo con las
que he querido comenzar este mensaje y que nos muestran a Jesús no
solo cerca de las enfermedades y los dolores sino cargando con ellos.
Es un relato que no se refiere solamente a tiempos pasados hace
mucho en Galilea, el Señor sigue cerca nuestro y nos acompaña,
consuela y sostiene en los momentos de dolor y desconcierto. Él está
con nosotros y nunca nos abandona.
En segundo lugar quisiera recordarles que esta difícil situación nos
encuentra caminando juntos en tiempos de nuestro primer Sínodo
diocesano y ese caminar juntos es la mejor manera de acompañarnos,
de cuidarnos como hermanos de una misma familia sosteniéndonos
unos a otros y viviendo las dificultades como una verdadera comunidad
en la que todos reforzaremos nuestros vínculos de hermanos.
Les pido que caminemos más juntos que nunca unidos a nuestra
madre, María Nuestra Señora del Buen Viaje, ella camina a nuestro
lado y ella es la posta de los caminantes en la que todos recuperamos
nuestras fuerzas. Desde los inicios de la vida de nuestra patria ella ha
sido el refugio en los momentos de dolor y junto a ella hemos
atravesado las muchas dificultades que ya hemos superado como
Pueblo de Dios que camina en Morón, Hurlingham e Ituzaingó.
Estrechamente unidos, el obispo, los sacerdotes, los diáconos, los
religiosos y religiosas, los laicos, todo el Pueblo de Dios caminando
juntos, tenemos que ser una gran comunidad al servicio de los que
sufren. Por eso con todos los recaudos necesarios y siguiendo las
indicaciones de las autoridades vamos a encontrar la manera de que
nuestras parroquias, capillas y comunidades permanezcan abiertas
para ser espacios de encuentro con Nuestro Señor Jesucristo en los
sacramentos, la confesión, la unción de los enfermos y la oración
perseverante y confiada.
Pero permítanme recordarles que el Señor no está solamente en
nuestras iglesias, cada casa, cada familia, es un espacio sagrado desde
el cual debemos elevar nuestras oraciones y desde allí acompañar a
las personas mayores a las que hay que cuidar especialmente.
Recemos e invitemos a rezar ininterrumpidamente, oremos en familia
y con los niños, para que sepamos auxiliar a quien lo necesite en esta
pandemia del coronavirus y en la epidemia del dengue. Oremos para
que estos momentos de dolor nos sirvan para crecer en nuestro amor
al prójimo y nuestra confianza en el Señor Jesús y en nuestra Madre
Nuestra Señora del Buen Viaje.
Actuemos con prudencia pero sin dejarnos llevar por el miedo
observando las recomendaciones que nos hacen las autoridades.
Acompaño esta carta con algunas disposiciones pastorales prácticas
para hacer nuestro el cuidado de cada uno, especialmente de las
personas más vulnerables y frágiles de nuestras comunidades.
Los invito a renovar nuestra oración a Nuestra Señora del Buen Viaje
y a San José, en las vísperas de su festividad.
P. Jorge Vázquez
Obispo de Morón
Disposiciones pastorales para la Diócesis de Morón en torno a
la pandemia del Coronavirus
1) Se dispensa de la obligación de participar en la Misa dominicalprecepto- mientras dure la emergencia sanitaria.
2) Invitar a las personas mayores de 65 años y/o con salud precaria a
no participar de la Santa Misa en los Templos pero sí en comunión
de espíritu a través de los medios de comunicación donde se
transmitirá la Misa dominical.
3) Evitar toda concentración masiva de los fieles en encuentros que
superen las 200 personas o el hacinamiento de una menor cantidad
de personas en lugares pequeños.
4) Continuar con los espacios formativos en la diócesis, pero a través
de instrumentos digitales.
5) Omitir el rito del saludo de la paz y pedir tener en cuenta no tomarse
de las manos para el rezo del Padrenuestro.
6) Recibir la Comunión en la mano.
7) Los Ministros intensificarán la higiene de sus manos previo y luego
de la Comunión.
8) Retiro del agua de las pilas en las entradas de los Templos o
asegurarse el recambio diario de la misma.
9) Proveer a los fieles de nuevas formas prácticas de oración
comunitaria utilizando los medios electrónicos a disposición y
disponiendo espacios en la semana para la recepción de la
comunión.
10) Si es posible, mantener abiertos los templos para la oración
personal.
11) En las instituciones de salud (hospitales, geriátricos, etc) donde
se celebre la Eucaristía continuar con este servicio, pero sin
participación de personas ajenas al lugar.
12) Se invita a que las visitas pastorales a
hogares/geriátricos/instituciones de salud/domicilios de personas
mayores o vulnerables se sigan realizando con reducción de agentes
pastorales, es decir, no en grupos y sosteniendo las medidas de
bioseguridad básicas conocidas (lavado de mano) y escuchando las
directivas sanitarias de los lugares.
13) Que en los Templos se provea de alcohol en gel al ingreso.
14) Respecto a la Catequesis en sus diversas modalidades, nos
adecuaremos a las disposiciones que las autoridades sanitarias y
educativas dispongan. En este caso, se invita a los responsables de
la Catequesis a favorecer los vínculos y las actividades mediante el
uso de los instrumentos electrónicos.
15) Recordar que siempre y más aún en este tipo de emergencia
sanitaria lo importante de la correcta higiene de manos, y de
cuidarse a sí mismo frente a una salud precaria, para cuidar a todos.
Cuidar la salud de todos es un deber de caridad y de hospitalidad.
16) Profundizar en un clima de serenidad y de responsabilidad
colaborativa con las disposiciones de las autoridades de salud.
17) Encomendar a los afectados, al personal de la salud en la oración
cotidiana, incluyendo en todas las Misas una intención de la oración
de los fieles sea a este respecto.
Disposiciones actualizadas al 15 de marzo de 2020