22/04/2026
TESTIMONIO.
“FE QUE SE HACE COMUNIDAD: CUANDO LAS IGLESIAS SE ENCUENTRAN PARA TRANSFORMAR LA REALIDAD”.
El sábado 18 de abril de 2026 participamos desde el Centro Cristiano Internacional Anawin en un encuentro convocado por la “Unión de Trabajadores de la Pastoral Evangélica” de Mendoza.
Fue un espacio necesario para mirarnos como pueblo y como nación. Escuchamos testimonios crudos sobre la pobreza, la falta de oportunidades y la crueldad con la que el poder de turno golpea a millones de argentinos. Pero también vimos esperanza: iglesias que, más allá de sus diferencias doctrinales, eligen trabajar juntas: "Porque tuve hambre, y me disteis de comer" Mateo 25, 35
Algunos líderes son indiferentes, y aliados con el poder. Otros, en cambio, sostienen comedores, proyectos y militancia política comprometida con los más postergados. Me sorprendió ver concejales y diputados, sin distinción política, con un interés real por el sufrimiento del pueblo.
"Una iglesia que no se compromete con los pobres ha dejado de ser la iglesia de Jesucristo" (Padilla, 1986).
"No hay santidad sino santidad social" (Wesley, 1739).
"La religión que ignora al pobre ignora a Cristo" (Hunt, 1682).
"La fe cristiana no puede ser neutral frente a la injusticia" (Míguez Bonino, 1977).
"Prefiero una Iglesia accidentada a salir a la calle, antes que enfermar por el encierro" (Francisco, 2013).
Cuando me tocó hablar, dije algo que me duele: veo a la gente adormecida. ¿Qué nos pasa que no reaccionamos? ¿Por qué quien no llega a fin de mes apoya políticas que lo destruyen?
"El oprimido tiene que descubrirse como oprimido para liberarse" (Freire, 1970).
"Esta economía mata" (Francisco, 2013).
El encuentro derribó prejuicios. Pensaba que algunas iglesias estaban lejos de la realidad, atadas a lógicas conservadoras. Descubrí que, en lo esencial, coincidimos: queremos un mundo más justo.
"El evangelio que no toca el bolsillo y la dignidad, no es el evangelio completo" (Saracco, 2005).
"Nuestra vida comienza a terminar el día que guardamos silencio" (King, 1965).
Este es mi testimonio de lo vivido. La fe sin obras está mu**ta (Santiago 2,17). Y la obra, hoy, es comunitaria.
¿Qué enseñanza nos dejó el encuentro del sábado?
Entender lo valioso de unirnos con otras iglesias. Que más allá de nuestro pensamiento o nuestra doctrina, podamos construir un mundo mejor.
Frente a la indiferencia y frente a una iglesia hegemónica que apoya a gobiernos que van en contra de la gente y políticas que destruyen y matan, que predica el individualismo, que señala al inmigrante, a las minorías sexuales, que atenta contra el jubilado, que atenta contra las personas con discapacidad, y en contra de los obreros, de los barrios más vulnerables y de los grupos de personas en situación de calle… acá nos juntamos para construir algo distinto. Para trabajar desde nuestros barrios y comunidades por quienes están pobres, por quienes no tienen qué comer ni trabajo.
Quizás no podamos solucionarles la vida, pero acompañar, organizarnos y construir una patria mejor donde dejemos de lado la indiferencia y el individualismo… eso ya es evangelio.
Vemos que la gente está adormecida y no despierta. Nuestra misión es despertar a esa gente y hacerle entender que el pobre no es el enemigo. Los enemigos son aquellos que lucran con la política y con el dinero.
Eso fue lo que saqué de este encuentro. Eso fue lo que viví. Y la verdad, me gustó mucho. Fue muy importante.
Presbítero Luis Guzzanti.
Centro Cristiano Internacional Anawin.
Mendoza, 21 de abril de 2026