24/05/2020
Como un sueño, ella apareció en la vida de Juan Bosco y la cubrió con el amor de su manto. Un amor tan grande, que Juan quiso vivirlo y compartirlo con nosotrxs. Lxs jóvenes conocemos a María Auxiliadora gracias a él. Nos la presenta como una madre, como un ejemplo y como un amparo.
Es la auxiliadora, que sale a nuestro encuentro siempre que la necesitamos, y que nos invita libremente a dejar huellas en el camino de la entrega, de la alegría y de la santidad en lo cotidiano y en lo sencillo. Nos motiva a caminar sin miedo porque nuestros pasos están seguros si ella nos abraza con su manto.
Es una maestra, que cuida nuestras vidas con cariño, y que también las amasa y las transforma con ternura, apreciando su diversidad.
Es una mujer de esperanza, que siempre permanece, que no nos abandona y se queda a nuestro lado sin importar el contexto que nos agobie.
Nos pide que confiemos en ella porque ella confió primero, que nos abandonemos en sus brazos y la dejemos hacernos sonreir, y ser ese estímulo que a veces necesitamos para seguir caminando hacia adelante.
Don Bosco nos pide que tengamos presente a la auxiliadora en todos nuestros momentos, para que cuide tanto nuestras alegrías como nuestras tristezas, nuestros momentos de luz y de oscuridad, nuestras dudas y angustias. Todo es posible si lo dejamos en sus manos. Ella es la guía, el lugar seguro en dónde encontramos ayuda. Por eso es nuestra madre, la madre de los salesianos.
Y como salesianos, queremos seguir su ejemplo. Queremos ser cada uno de los milagros de María, que sirvan de ladrillo para construir su templo, su casa en nuestro tiempo. Queremos ser esa juventud inquieta que Don Bosco quería. Esa que nunca baja los brazos, ni se queda callada ante las injusticias. Esa que sale al encuentro de lxs jóvenes que la necesitan.
"Ella lo ha hecho todo", pero esto no quiere decir que haya terminado. Sigue haciendo todo por nosotrxs, y también nos pide que hagamos más.
👑🌹¡¡Feliz día de María Auxiliadora!!🌹👑
Texto:
👑
🛣️👣
💒