La Religión Puyina o Religión del Perro nace en el año 2008 fruto del desvarío de un adolescente que pasó 3 meses ociosamente sentado frente a una computadora o un televisor. Éste adolescente, amante de los perros, observó en un video de una conocida banda argentina que sus fanáticos flameaban una bandera con la inscripción "La Nueva Religión". Entonces, tomó el nombre de "¡Puyino Superior!", auto
rizándose arbitrariamente como la máxima autoridad de la Religión. Si bien los términos no son precisos, como dije, es sólo un desvarío que se torna simpático para aquél que simpatiza (valga la redundancia) con el mismo. En ese desvarío, paso a seguir con él:
La Religión en cuestión se remite a un precepto básico de aprendizaje: el ejemplo. Los adeptos están convencidos de que dichos nobles animales enseñan constantemente y sin pedir nada a cambio, únicamente con su ejemplo. Ésa actitud es la que se pretende que predomine entre quienes acuden a la Religión para fomentar su bienestar. El nombre de esa actitud es "Ensupremaciar", puesto que el Perro nos acerca al Ser Supremo. Entendemos que el Perro es un Mesías de el Conocimiento del Ser Supremo (o sea los perros en su conjunto). tener un Mesías en su propia casa ahora mismo y no darse cuenta por no prestar la debida atención. Para que su Perro lo reconozca como parte de la Religión, debe usted acercar su nariz a su hocico haciendo sonidos de besos con su boca. Si su Perro le pasa la lengua por la nariz, está usted debidamente reconocido y puede formar parte de ésta Religión. Si no lo hace, bien podría buscar otro perro que lo hiciera. De allí en adelante, la Religión se desenvolverá con el fruto de su imaginación sobre los Perros. El ¡Puyino Superior! sólo dará directivas para agravar su patológico desvarío.
Ésta es sólo una pequeña introducción. Próximamente ampliaremos el espectro de desvaríos. Sean bendecidos por el Ser Supremo.
¡Puyino Superior!.