01/05/2026
¿Jesús es Dios… o es hombre?
La Escritura enseña que ambos pero solo uno, es decir:
Cristo es una sola persona con dos naturalezas completas, divina y humana, sin mezcla o confusión, sin cambio, sin separación, sin división.
Entonces, ¿por qué a veces vemos más claramente su humanidad y otras su divinidad?
No es porque una naturaleza “aparezca” y la otra desaparezca, sino porque Dios, en su propósito, decidió dar a conocer a su Hijo de manera progresiva y clara.
Por eso, cuando Jesús calma el mar o cuando declara no conocer el día, hay una revelación intencional y no una contradicción.
En su humanidad, los discípulos vieron su obediencia, su sufrimiento, su verdadera identificación con nosotros. El propósito de Dios era darles a entender que el Hijo realmente se hizo hombre para representarnos y cargar con nuestro pecado.
En su divinidad, vieron su autoridad, su poder y su gloria, para que pudieran reconocer que no era solo un maestro o profeta, sino el Hijo eterno de Dios.
Dios estaba mostrando quién es realmente Cristo, y revelando que Él es su plenitud.
Los discípulos vieron ambas cosas:
un Salvador que podía y de hecho pudo, morir por ellos
y un Señor que tiene poder para resucitar y para salvarlos.
Un solo Cristo.
Verdadero Dios y verdadero hombre.