07/09/2026
7 de septiembre
Padre Pío nos enseña
¿Para qué sirve perderse en vanos temores?
7 de septiembre
Padre Pío nos dice:
"No se detenga en pecados que ya han sido confesados. Jesús los ha perdonado".
7 de septiembre
Padre Pío nos dice
Padre Pio: "Obedecer a los superiores es obedecer a Dios".
7 DE SEPTIEMBRE-
Padre Pío nos dice
Sean dadas infinitas gracias al piadoso Jesús por haber enjugado las lágrimas de su Iglesia y haber consolado la viudedad de esta enviándole su jefe, y porque todo se ha desarrollado según el corazón de Dios. Deseemos al nuevo pontífice que sea de verdad un digno sucesor del gran papa que ha sido Pío X. Alma verdaderamente noble y santa, que Roma nunca tuvo igual. Hombre del pueblo, nunca disimuló su condición humilde. Fue en verdad el pastor supremamente bueno, el rey extremadamente pacífico, el dulce y misericordioso Jesús en la tierra. Oh, nosotros recordaremos al pontífice bueno más por tener un intercesor ante el Altísimo que para elevar al cielo nuestra plegaria fervorosa por el descanso eterno de su alma santa. Él ha sido la primera, mayor y más inocente víctima de la guerra fratricida que nos ensordece con armas y soldados, y que llena de terror a Europa entera. No pudo resistir más el desencadenamiento de la temible tempestad; y su corazón, que había sido durante toda su vida fuente de un apostolado de paz para todo el mundo, se rompió en un estallido de dolor. No hay duda de que él se ha ido de este mundo únicamente por el gran amor que le abrasaba el pecho. Oremos, padre mío, por el cese de las hostilidades; desarmemos el brazo del divino juez, justamente airado contra las naciones, que nada quieren saber de la ley del amor.
(7 de septiembre de 1914, al P. Agostino da San Marco in Lamis, Ep. I, 582)
7 DE SEPTIEMBRE-
Padre Pío nos dice
Un solo acto de amor a Dios en tiempos de aridez vale más que cien en momentos de ternura y consuelo (ASN, 43).
Pensamiento n° 250
7 de Septiembre
Con el estudio de los libros se busca a Dios; con la meditación se le encuentra.
7 de Septiembre
Padre Pío nos enseña
Cuando yo me muera, ¿quién llevará mi alma al cielo? Tu ángel.