Iglesia San Marcelino Champagnat V. Astolfi

Iglesia San Marcelino Champagnat V. Astolfi Página oficial de la Capilla Católica Apostólica Romana San Marcelino Champagnat Villa Astolfi

29/05/2026

“Mi casa será casa de oración para todos los pueblos”
(Evangelio según San Marcos 11:11,26)
Jesús hoy nos muestra dos imágenes fuertes:
la higuera sin frutos y el templo convertido en mercado.
La higuera tenía muchas hojas, aparentaba vida, pero no daba fruto.
Y el templo estaba lleno de actividad religiosa, pero había perdido lo esencial: la oración, la justicia y el encuentro con Dios.
Este Evangelio nos invita a mirar nuestro corazón.
A veces también nosotros podemos “tener hojas”: palabras, costumbres, estructuras, actividades… pero poco fruto verdadero de amor, misericordia y coherencia.
Jesús no busca una fe de apariencia.
Busca una fe que dé fruto.
Una Iglesia que sea casa de oración, de acogida y de verdad.
Una comunidad donde todos puedan encontrarse con Dios y no sentirse expulsados o indiferentes.
Hoy podemos preguntarnos:
¿Qué frutos está dando mi vida?
¿Mi fe transforma mis actitudes?
¿Ayudo a que la comunidad sea una verdadera casa de oración y encuentro?
Que el Señor limpie también nuestro corazón de todo aquello que nos aleja de Él, y nos enseñe a dar frutos de amor, servicio y coherencia.
Amén.

28/05/2026

Evangelio Mt 26 36,42 En Getsemaní vemos a Jesús profundamente triste y angustiado. No es un Dios lejano al dolor humano, sino un Señor que también conoce el miedo, la soledad y el sufrimiento. Sin embargo, en medio de esa angustia, Jesús ora y se abandona en las manos del Padre:
“No se haga como yo quiero, sino como quieres tú”.
Cuántas veces nosotros también atravesamos momentos difíciles, situaciones que no entendemos o cruces que nos cuesta aceptar. El Evangelio nos enseña que la oración no siempre cambia inmediatamente lo que vivimos, pero sí transforma nuestro corazón para poder seguir adelante con fe.
Jesús también invita a sus discípulos a velar y orar, porque “el espíritu está pronto, pero la carne es débil”. Él conoce nuestras fragilidades y aun así no deja de llamarnos a permanecer junto a Él.
Hoy podemos preguntarnos: ¿Busco a Dios en los momentos de angustia? ¿Confío en su voluntad aun cuando no entiendo el camino? ¿Permanezco despierto en la fe o me dejo vencer por el cansancio espiritual?
Que en este día podamos acompañar a Jesús en Getsemaní con nuestra oración, aprendiendo a confiar incluso en medio de las pruebas. 🙏

27/05/2026

Meditemos San Marcos 10, 32-45
En este pasaje, Jesús va caminando hacia Jerusalén.
Mientras avanza, les anuncia a sus discípulos que deberá sufrir, ser rechazado y entregar su vida. Pero los discípulos todavía no logran comprender del todo el mensaje. Ellos siguen pensando en puestos, honores y grandezas.
Santiago y Juan le piden a Jesús sentarse uno a su derecha y otro a su izquierda. Buscan un lugar importante. Y entonces Jesús les enseña algo que cambia completamente la mirada humana:
“El que quiera ser grande, que se haga servidor.”
Jesús no vino a ser servido, sino a servir.
Y ese servicio no fue cómodo ni fácil: fue entrega, amor, paciencia y cruz.
Muchas veces nosotros también queremos reconocimiento, que nos valoren, que nos tengan en cuenta. Pero Jesús hoy nos recuerda que la verdadera grandeza está en el amor humilde, en el servicio silencioso, en acompañar, escuchar y ayudar sin buscar aplausos.
Ser cristiano no es ocupar el primer lugar.
Es aprender a lavar los pies de los demás con amor.
También este Evangelio nos invita a preguntarnos:
¿Sirvo por amor o para que me reconozcan?
¿Sé acompañar y ayudar?
¿Puedo dejar de lado mi orgullo?
¿Entiendo que seguir a Jesús implica entrega?
Jesús no promete un camino fácil, pero sí un camino lleno de sentido.
El que ama y sirve como Él, construye Reino de Dios.
Oración
Señor Jesús, enseñanos a servir como Vos. Quitá de nuestro corazón el orgullo y la necesidad de ser los primeros.
Danos humildad para amar, paciencia para acompañar y generosidad para ayudar a los demás.
Que podamos descubrir que la verdadera grandeza está en el servicio y en el amor.
Amén.

26/05/2026

En Este Evangelio de San Marco 10 : 28,31nos muestra a Pedro diciendo con sinceridad: “Nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido”. Y Jesús no ignora ese esfuerzo. Él sabe lo que cuesta dejar seguridades, tiempos, comodidades, incluso afectos, por seguirlo de verdad.
A veces pensamos que servir a Dios es solo renuncia, cansancio o sacrificio. Pero Jesús promete algo muy profundo: quien entrega su vida por amor al Evangelio nunca queda vacío. Tal vez no reciba riquezas materiales, pero sí una familia más grande, hermanos en la fe, amor, sentido y la alegría de vivir para algo eterno.
También Jesús habla de persecuciones. Seguirlo no significa que todo será fácil. Habrá incomprensiones, críticas, momentos de soledad. Pero en medio de todo eso, Él camina con nosotros.
Y termina con una frase que nos invita a la humildad: “Muchos primeros serán últimos, y muchos últimos primeros”. En el Reino de Dios no vale la apariencia ni el reconocimiento humano. Dios mira el corazón sencillo, el servicio escondido, la fidelidad silenciosa.
Hoy podemos preguntarnos:
¿Qué estoy llamado a dejar para seguir más de cerca a Jesús?
¿Confío realmente en que Dios nunca se deja ganar en generosidad?
¿Sirvo buscando reconocimiento o por amor?
Que el Señor nos dé un corazón disponible, humilde y fiel, capaz de seguirlo aun cuando el camino cueste. 🙏

25/05/2026

Evangelio de San Juan 19, 25-34
“Junto a la cruz de Jesús estaban su madre…
Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo amado, dijo:
‘Mujer, ahí tienes a tu hijo’.
Después dijo al discípulo:
‘Ahí tienes a tu madre’…
Uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.”

Meditemos
Al pie de la cruz no había multitudes, aplausos ni triunfos humanos.
Solo permanecían quienes amaban de verdad. María estaba allí, firme en el dolor, acompañando a su Hijo hasta el final. Ella no huye, no reclama, no abandona. Permanece.
Jesús, aun en medio de su sufrimiento, piensa en los demás. Nos entrega a María como Madre y nos enseña que el amor verdadero siempre cuida, acompaña y sostiene.
Del costado abierto de Cristo brotan sangre y agua: signos de vida nueva, de misericordia y salvación. Jesús entrega todo, no se guarda nada. Su corazón abierto sigue siendo refugio para cada uno de nosotros.
Hoy también somos invitados a estar junto a la cruz de tantos hermanos que sufren: acompañando, escuchando, sosteniendo con amor y fe.
Para pensar 🤍
¿Permanezco junto a Jesús también en los momentos difíciles?
¿Sé acompañar el dolor de otros como María?
¿Dejo que el amor de Cristo sane mi corazón?

Oración 🙏
Señor Jesús,
enséñame a permanecer fiel junto a Ti.
Que María me acompañe y me enseñe a amar con ternura y fortaleza.
Abre mi corazón a tu misericordia
para que pueda llevar esperanza a quienes más sufren.
Amén.

24/05/2026

Bautismos en Pentecostés 🥰🥰🕊️💕

24/05/2026
24/05/2026

Meditemos…San Juan 20:19,23
En este Evangelio vemos a los discípulos encerrados, con miedo y el corazón confundido. Y justamente allí, en medio de sus temores, Jesús se hace presente y les dice:
“Paz a vosotros.”
Qué hermoso es saber que Jesús no espera que estemos perfectos para acercarse. Él entra incluso cuando nuestras puertas están cerradas: puertas del miedo, de la tristeza, de la duda o del cansancio.
Luego les muestra sus heridas. Jesús resucitado no esconde sus cicatrices; las transforma en signo de amor y esperanza. También nuestras heridas, puestas en manos de Dios, pueden convertirse en camino de vida para otros.
Y finalmente sopla sobre ellos el Espíritu Santo. Ese mismo Espíritu hoy quiere renovar nuestro corazón, darnos fuerza, paz y valentía para seguir anunciando el amor de Dios.
Que en este día podamos abrirle la puerta a Jesús y dejar que su paz llene nuestra vida.
Porque cuando Cristo entra en el corazón, el miedo ya no tiene la última palabra.
🙏 Ven, Espíritu Santo, renueva nuestra fe y haznos instrumentos de tu paz.

23/05/2026

Hoy meditamos en san juan 21: 20,25
Pedro, al ver al otro discípulo, compara, pregunta, quiere saber el camino del otro. Y Jesús le responde con firmeza y ternura:
“¿A ti qué? Tú sígueme”.
Cuántas veces también nosotros miramos la vida de los demás:
por qué al otro le va mejor,
por qué su camino parece más fácil,
por qué Dios parece pedirle algo distinto.
Pero Jesús hoy nos invita a volver la mirada a Él.
La fe no es competir ni compararse.
Cada discípulo tiene una historia, una misión y un tiempo distinto.
Lo importante no es el camino del otro, sino nuestra fidelidad al llamado que Jesús nos hace.
También el Evangelio nos recuerda que nunca alcanzarán las palabras para contar todo lo que Jesús hizo. Su amor, su misericordia y su obra son infinitos. Y aún hoy sigue actuando en nuestra vida, muchas veces en lo pequeño y silencioso.
Pidamos hoy la gracia de dejar de compararnos y aprender a seguir a Jesús con confianza, allí donde Él nos llama.
Señor, ayúdame a mirarte más a Ti y menos a los demás.
Que no me distraiga comparando caminos,
sino que pueda seguirte con humildad, amor y perseverancia. Amén.

22/05/2026

En el evangelio de San Juan 21: 15,19 es significativo Este diálogo entre Jesús y Pedro toca profundamente el corazón.
Después de la resurrección, Jesús no le reprocha a Pedro sus negaciones. No lo humilla. Lo mira con amor y le hace una sola pregunta: “¿Me amas?”
Cada pregunta parece sanar una de las tres veces en que Pedro negó al Señor. Y cada respuesta abre nuevamente un camino de misión:
— “Apacienta mis corderos.”
— “Pastorea mis ovejas.”
Jesús nos enseña que el verdadero servicio nace del amor. Antes de confiarle una misión, primero mira su corazón.
También nosotros escuchamos hoy esa pregunta: “¿Me amas?”
No pregunta:
“¿Eres perfecto?”
“¿Nunca fallaste?”
“¿Siempre haces todo bien?”
Pregunta solamente si lo amamos de verdad.
Y como Pedro, quizá muchas veces podemos responder con humildad: “Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero.”
El Evangelio nos recuerda que, aun con nuestras fragilidades, Jesús sigue confiando en nosotros. Nos vuelve a levantar y nos invita a cuidar a los demás con ternura, paciencia y amor.
Que hoy podamos:
renovar nuestro amor por Jesús,
dejarnos perdonar,
y aprender a servir como Él sirve.
Porque quien ama de verdad a Cristo, también aprende a amar y cuidar a sus hermanos. 🙏

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