25/05/2026
"EL SÍNDROME MESIANICO"
Cuando nos creemos dueños de la verdad absoluta, nos convertimos en "únicos", una especie de "salvadores", y esto lo trasladamos a nuestra congregación, es pensar que somos los únicos que vamos al cielo, lo que nos conduce a no respetar ningún ministerio, ninguna congregación, ni pastor que merezca nuestra consideración.
Los que sufren de este síndrome terminan siendo especialistas en la pesca de acuarios, en la emigración de miembros, capturan para si todos los rebeldes y disconformes de otras congregaciones.
No necesitan referencias ni recomendaciones de anteriores pastores, al no respetar ni valorar a sus consiervos, ni siquiera lo piden, escuchan una sola versión, están convencidos de su eficacia pastoral, y la ineficacia e impericia de sus colegas, piensan que no le valoraron y que no le cuidaron, de inmediato le brindan un lugar, no saben y no les importa si ese creyente salió en disciplina, en pecado o en rebeldía, en adulterio o fornicación...Un "pastor" de nuestro ministerio fue removido por adulterio, cayó con cuantas mujercitas se le cruzaron en el camino, nos robo, mintió y se rebeló, a la semana estaba en la plataforma de una iglesia vecina, como obrero con todos los honores.
Tratándose de "obreros" solo escuchan una versión, ni siquiera observan si tienen un buen testimonio de vida o si reúnen los requisitos bíblicos para el ministerio que dicen tener, en el síndrome mesiánico creen únicamente en su "discernimiento espiritual", olvidan que los dones son irrevocables y que tampoco son garantía de santidad, Dios usó un b***o y un cuervo, y ninguno de estos está en el cielo.
"No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿No profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces le declararé: Nunca os conocí; Apartaos de mí, hacedores de maldad" (Mateo 7:21-23)
¡Dios le usa!..¡Que bárbaro!...¡No supieron cuidarle!...¡No valoraron este siervo!
¿No sería prudente antes de darle el púlpito, averiguar con sus anteriores pastores?, ¿Como salió de su congregación?, ¿Como fue su conducta?...¿Que rastro dejaron tras de sí?
Tengo algunos que recorrieron no una congregación, docenas de diferentes ministerios, y nunca nadie al recibirlos preguntó a sus antiguos pastores, les robaron y estafaron a todos, y continúan en su raid delictivo con total impunidad.
Algunos robaron, mintieron, cayeron en adulterio, causaron divisiones, dejaron cuentas sin pagar, estafaron a sus hermanos, vendieron propiedades y templos, saltaron sus rediles, cruzaron la calle, y al otro día estaban predicando o cantando, o peor, le pusieron al frente de una congregación.
Miraba en las redes a uno de estos personajes, un ladrón, un delincuente, mentiroso, causante de divisiones, estaba predicando y enseñando en diferentes congregaciones, incluso subiendo videos en las redes, ¿Ninguno de estos pastores jamás se contactó conmigo para averiguar el estado espiritual de este personaje?
Mesías hubo uno solo, iglesias perfectas únicamente la encontraremos en el cielo, por lo mismo la falta de ética pastoral es el caldo de cultivo de estos falsos profetas y maestros, nadie respeta a nadie, ninguno sirve, ninguna iglesia se va al cielo, todos están equivocados, todos van mal, solo nosotros tenemos la verdad.
Me recuerda un chiste muy antiguo:
Un automovilista entró en una autopista de ocho manos en sentido contrario (esto sucedió, real, aquí hace unos pocos días), los vehículos trataban de no embestirlo y se desviaban de carril, un móvil policial comenzó a seguirlo tratando de detenerlo, iba a gran velocidad, con un megáfono, la policía advertía que abrieran paso porque un vehículo avanzaba en mano contraria, el conductor del tal mientras aceleraba y escuchaba, se dijo: ¿Uno?...¡No, son miles!...
El único que estaba en lo correcto era el.