05/08/2026
"EL EVANGELIO CONVERTIDO EN SECTA"
El peligro de los extremos ha llevado a la iglesia, por un lado, a la mundanalidad y al relajo, o a convertirse en lo más parecido a una secta, entiéndase por "secta" lo que termina en un control por parte de un fuerte liderazgo, creen ser poseedores de la verdad absoluta y única, y además, el aislamiento del mundo.
Y antes de que me asalten los "cazadores de brujas", quiero recordarles la posición del Señor Jesús:
"No ruego que lo quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo" (Juan 17:15-16)
El aislamiento es una típica señal de las sectas, la idea de que son los únicos que poseen la verdad revelada, lo que produce "control" y "manipulación", sobre sus miembros, y les hace pensar que son los únicos que se van al cielo.
Parece increíble que en pleno siglo veinte y uno, existan denominaciones o congregaciones como las que refiero, en el otro extremo no hay dudas, y en este último, así no lo admitan, cientos.
Aclaro que soy un pastor conservador, practicante de la santidad y sana doctrina, amador de la palabra, pero también he vivido en mis primeros pasos esos extremos peligrosos:
Cuando poseer una televisión o leer un periódico era pecado, había reglas hasta sobre la tela de los pantalones y faldas, la tela de jeans estaba prohibida, escuchar música no cristiana, la computación estaba prohibida, las mujeres no podían estudiar una profesión, ni conducir, su tarea era ser esposa y madre, no tenían voz en las reuniones, era pecado evitar los hijos, planificar la familia, se debían tener todos lo que "Dios mandase", y no estoy contra, solo digo que no puede ser impuesto como "doctrina", patear una naranja era "futbol" y merecía una disciplina, tomar vacaciones, ni pensarlo, (el diablo no se toma vacaciones)...Yo me convertí y por treinta años nunca tome una vacaciones (el tiempo es corto)....¿Recurrir a los médicos o medicamentos? ni pensarlo, (y enterré gente con este pensamiento) estaba caído de la fe, menos si era un predicador.
¡UF! podría escribir un libro, (y bien grande)
A la edad de 53 años, me llevaron mu**to con mi primer infarto a un hospital (hasta esa edad nunca había hecho una consulta o un examen), oraba hasta que Dios me sanaba (o me llevaba), y luego de la internación y las operaciones el médico me dijo: "
¡Viejo! o te tomas vacaciones de tanto en tanto, ¡paras la máquina, bajas un cambio, o te mueres!"
Hoy les obligo a mis compañeros a tomarse un descanso (al menos una vez al año) con su familia.
Este extremo sectario ha llevado a esposos y padres a no trabajar (viven por la fe, "tienen un llamado", así sus hijos no puedan ir a la escuela, ni comer dignamente)
No vacunan sus hijos (Dios les cuida).
Algunos no envían sus hijos en las escuelas (porque se contaminan, les enseñan en casa) (igual que los Menonitas)
Otros han engendrado 12, 13 hijos a los que no pueden brindarles ropa, calzado, alimentos, educación, ni siquiera una habitación. (conozco uno, con 24 hijos, 12 con la primera mujer, se murió, y 12 más con la segunda mujer)
Los extremos, en el mundial algunos suspendieron las reuniones o instalaron un plasma para que los hnos. vean el partido, otros cuando un chico pateo una naranja le disciplinaron porque "el futbol está en su corazón".
No crees en los médicos (bien haces si tienes fe para Dios y para ti, pero no enseñes tal cosa, ni juzgues a otros)
Yo no creía, ni aceptaba y nunca fui por 30 años, hasta que me "llevaron" (No vas, te llevan)
Estamos en el mundo, vivimos aquí abajo, trabajamos, compramos, vendemos, viajamos, no pertenecemos al mundo, pero nunca el Señor dijo que "seamos quitados del mundo"
Un cumpleaños, una boda, un bautismo de familiares, que no sea cristiano, pecado de muerte, ¿Como les vamos a ganar?, ¿Como querrán venir a la iglesia cuando les invitemos?
Les cuento un testimonio verdadero que ocurrió con nosotros:
Una hermana (muy buena hermana) me pidió permiso para retirarse un rato antes de la reunión del día sábado, su hija cumplía los quince años, su esposo (no creyente) le había organizado una gran fiesta en un club de la zona.
Me dice: ¡Usted no va a ir, por eso no lo invité!, ¿Quién le dijo que no voy a ir?....¿Vendría? ...¡Claro que voy!
Terminé la reunión y fui, el esposo mandó apagar la música, me presentó a todos sus invitados: ¡El pastor de mi esposa!, me sentó en la mesa principal, no se cuántas personas había, 200 o 300, pidió silencio y me pidió que hiciera una oración, prepararon bebidas sin alcohol para mi, cené, conversé y luego me retiré, esto dejó la puerta abierta para toda esa gente, el hombre, la hija se convirtieron, y sirvieron en nuestra congregación, al otro día estábamos en construcción, y él se acercó para hacernos una donación de materiales.
¿Irías a la boda católica de un familiar no creyente?
Yo fui y no se me cayó nada como siervo de Dios, fui a presenciar la ceremonia, fui como pastor, no adoré las imágenes, no me persigné, llevé mi biblia, era una sobrina que se casaba, lo consideraron una honra.
Examínate, examina la Palabra, la fe y la santidad se paran en el equilibrio y la sensatez, no en el fanatismo irrazonable.
Hoy, ahora, hay congregaciones donde no subes a la plataforma sin s**o y corbata, así haga 40 grados de calor, no subes con camisas de manga corta, (y nosotros usamos s**o y corbata, no estoy en contra) pero ¿Es doctrina tal cosa?
Tengo en mi jardín una fuente de agua ornamental de cemento, dos o tres platos y una mujer con un cántaro al hombro de donde vierte agua, bebederos para las aves y adorno decorativo, un obrero que me visitó, murmuró por todas las congregaciones conocidas que el Pastor Sergio era un idólatra, tenía en su jardín, la imagen de una virgen.