11/03/2021
GROSERAMENTE BURDO
Aquel grupo que encontramos de madrugada deambulando por las calles, realmente adolecía. Se fueron dispersando por diferentes lugares, para luego reunirse nuevamente en la plaza, donde jugaban a ser algo que ni ellos mismos sabían a ciencia cierta quienes eran.
Seguramente el alcohol que invadía sus venas, más el agregado hormonal mezclado con quien sabe que sustancia “farmaporrista” empaquetada de inocente, hicieron el coctel perfecto para que aquel lugar se tiñera de vergüenza pública durante las horas previas al amanecer.
La escena era groseramente burda, por su egoísmo y falta de respeto, sin cortesía alguna, toscamente edificada sobre un comportamiento autodestructivo.
“Aquellos jóvenes no saben lo que hacen” y están perdidos en medio de la abundancia que este sistema permisivo y clasista les ofrece a diario en bandejas de plata, sin darse cuenta que sus propias cabezas son las expuestas ante el poder de ocasión, dejando sus cuerpos mutilados, decapitados, porque los tiranos lograron cercenar todas sus ideas, mediante tapabocas, alcohol en gel, distanciamiento social y sobre todo anulando educación genuina con contacto directo de besos y abrazos, reemplazándola por la virtualidad impuesta que desestima a la persona para hacerla robóticamente un número más, sin sentimientos ni conocimientos, para que sea más fácil de manipular.
La esperanza está ahora en qué, hartos de tanto orgullo y desenfreno, asqueados de hacer como los perros, volviendo a su propio vómito, en algún momento los representantes de esta generación busquen la VERDAD y así encuentren el verdadero CAMINO que los lleva a la única VIDA abundante que existe. Entonces sí podrán ser realmente LIBRES.