13/05/2026
Hay luchas que nos marcan, como Jacob después de abrazarse a Dios.
Pero aun en medio del dolor, no podemos soltar la fe.
Habacuc veía tanta injusticia que le dolían los ojos de mirar la iniquidad… y aun así permaneció delante de Dios.
Porque podemos quejarnos ante Dios, pero no quejarnos de Él.
“Mas el justo por su fe vivirá.” — Habacuc 2:4 🤍