24/05/2026
Reflexión del Evangelio del Domingo
Padre Diego Canale
"Por sus heridas fuimos sanados" (Is 53,5)
Hermano herido del camino,
seguramente con muchas razones
cerraste puertas por miedos,
enojos o sinsabores.
Que sin saber
o tal vez sin querer
venís haciéndote
cada día más prisionero
de una vida sin camino
o de caminos sin senderos.
Permitíme andar a tu lado,
quiero escuchar tu queja,
tus llantos y dolores.
A vos, hermano en el Hermano,
por quien elijo y quiero
dejarme herir por tu herida,
acá estoy, acá está mi mano.
Acá están mis heridas,
también las tengo
y me acompañan,
pero el Señor,
que sana con su Soplo,
hace un tiempo sopló en mí
y en Él van siendo redimidas.
Porque si Él,
que con tanto amor nos ama,
se dejó herir por nuestras heridas,
y estando ya resucitado,
sin pensar en esconderlas
eligió mostrarse con heridas.
Y sopló Vida, aliento
a todos sopla su Espíritu,
a veces suave y otras viento.
Entonces ya no es
para guardarnos el soplo,
sino para en este mundo herido
ser Su aliento.