11/08/2026
San Cayetano salió al encuentro de su pueblo.
Mientras caía la tarde, y mientras recorríamos las calles en procesión, muchos vecinos salían de sus casas al ver pasar al Santo. Nos acercamos a ellos y les preguntamos: ¿Querés pedirle algo a San Cayetano?
Y con mucha emoción, nos compartían sus intenciones, sus sueños, sus preocupaciones y aquello que llevaban en el corazón.
Ellos rezaban al Santo y nosotros rezábamos junto a ellos, poniendo cada pedido en sus manos y confiando en su intercesión.
Porque la fe también es esto: salir al encuentro, escuchar, acompañar y rezar juntos.
San Cayetano, llevá cada una de nuestras intenciones a Dios y nunca nos dejes perder la esperanza.
¡Gracias, San Cayetano, por acercarnos y enseñarnos que nunca estamos solos!