22/05/2026
MEDITACIONES PARA LA PUESTA DEL SOL 2026 | VIVIENDO PARA LA GLORIA DE DIOS
22 de Mayo….. PEQUEÑOS REGALOS, AMOR INFINITO
“El que es fiel en lo poco también lo será en lo mucho; y el que no es honrado en lo poco tampoco lo será en lo mucho” (Lucas 16:10).
Hoy se nos invita a reflexionar sobre el poder transformador de los pequeños regalos hechos con amor. La historia de la Madre Teresa de Calcuta, que inició una campaña de recolección de azúcar en una época de escasez en la India, ilustra esta verdad. Un niño, movido por la compasión, se acercó a ella con una taza llena de azúcar, fruto de su propia abnegación. Había pasado días sin comer azúcar para ofrecer lo que había ahorrado. La respuesta de la Madre Teresa, con una amplia sonrisa, resuena en nuestros corazones: “No podemos hacer ninguna gran cosa, solo pequeños regalos con gran amor.”
Esta sencilla narración nos enseña que Dios valora los pequeños regalos tanto como los grandes. A menudo subestimamos el impacto de nuestras acciones, creyendo que solo los grandes hechos son dignos de reconocimiento. Sin embargo, Dios se alegra con cada gesto de amor, cada palabra de esperanza y cada abrazo sincero.
Cuando abrazamos a alguien, puede parecer solo un abrazo, pero para la persona abrazada puede ser un reencuentro con la alegría de vivir. Cuando entregamos una cesta de alimentos, puede tratarse solo de comida, pero para el que la recibe puede ser la fuerza para seguir adelante. Las ofrendas de una persona humilde pueden parecer solo unas pocas monedas, pero permiten comprar una Biblia y llevar la salvación a una familia al otro lado del mundo.
“Dios no solamente pide vuestra caridad sino vuestro semblante alegre, vuestras esperanzadas palabras, el apretón de vuestra mano. Aliviad a algunos de los afligidos de Dios. Algunos están enfermos y han perdido la esperanza. Devolvedles la luz del sol. Hay almas que han perdido su valor; habladles, orad por ellas. Hay quienes necesitan el pan de vida. Leedles de la Palabra de Dios. Hay una enfermedad del alma que ningún bálsamo puede alcanzar, ninguna medicina curar. Orad por estas [almas] y traedlas a Jesucristo” (El Ministerio de la Bondad, p. 75).
Ahora reflexiona: ¿Cómo podemos convertir nuestras pequeñas acciones en actos de amor que glorifiquen a Dios y bendigan a nuestro prójimo?