27/12/2025
Amada
Al cerrar este 2025, no podemos negar lo que Dios hizo entre nosotros. Fue un año de donde Él volvió a levantar lo que parecía caído; un año de donde Su favor nos sostuvo; un tiempo de , muchas veces silenciosa pero fiel; y de porque Dios siempre honra a los que perseveran.
Ahora entramos a un nuevo tiempo.
El 2026, , se abre delante nuestro con un llamado claro y sin anestesia espiritual. Dios nos invita a vivir en consagración, a caminar con comprensión de Sus tiempos y Su voluntad, a dejarnos transformar por la purificación, y a salir con valentía a la misión.
No es un año más. Es un año de decisiones eternas. Un año donde la iglesia no se esconde, sino que brilla; no se conforma, sino que avanza; no calla, sino que anuncia salvación.
Sigamos juntos, firmes, apasionados y obedientes. Lo que viene es grande, porque Dios va delante nuestro.
Feliz cierre de año y bendecido comienzo del 2026.
Vamos por más, porque aún hay muchos por alcanzar.