19/03/2026
19 de Marzo • SOLEMNIDAD DE SAN JOSÉ
San José fue un hombre piadoso y justo, elegido por Dios para custodiar y proteger al Hijo primogénito. Encarnado en el seno virginal de María, quien ya estaba comprometida con José, el Niño Dios tuvo en su vida el fiel cuidado de este piadoso varón. La tradición bíblica popular sugiere que fue elegido para comprometerse con María prodigiosamente, al florecer su vara y ser iluminado por la luz del Espíritu Santo en forma de paloma. "San José es el hombre que pasa desapercibido, el hombre de la presencia diaria, discreta y oculta. Y sin embargo, el suyo es un protagonismo sin igual en la historia de la salvación", escribía el Papa Francisco en el Año dedicado al Santo (2021), en su Carta apostólica «Patris corde».
Abierto al plan divino, aunque confundido por el embarazo de María, San José no cesó en su interior en buscar cumplir con fidelidad la voluntad de Dios, quien lo visitó en sueños por medio de su Ángel, que «le dijo: "José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es". Y despertando del sueño, José hizo lo que el Ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer» (Mateo 1,20. 24). Este fragmento bíblico es uno de los pocos donde encontramos referencias de San José, quien sirvió al Hijo de Dios con verdadera dedicación y entrega. Por eso lo veneramos como Santo Patrono de la Iglesia Universal: un oficio que se puede decir que comenzó con la "Iglesia doméstica" de la Sagrada Familia de Nazaret. Así como cuidó diligentemente al Niño Jesús, continúa protegiendo al Cristo Místico, a la Iglesia.
La devoción al Santo custodio siempre va creciendo entre los fieles. Últimamente se hizo muy novedoso el interés por San José Dormido, tal como lo relata el Evangelio, porque fue mientras dormía que el Ángel lo iluminó en sueños revelándole que el Niño que María llevaba en su seno era fruto del Espíritu Santo. En su viaje a Filipinas (2015), el Papa Francisco reveló su especial devoción a San José "dormido": "Tengo un gran amor por San José, porque es un hombre de silencio y fuerza. En mi mesa, tengo una imagen de San José durmiente. ¡Incluso cuando está dormido, está cuidando de la Iglesia! ¡Sí! Sabemos que puede hacer eso. Así que cuando tengo un problema, una dificultad, escribo una pequeña nota y la pongo debajo de San José, ¡para que pueda soñar con ello!".