12/07/2020
Si cada día no proyecto, en primer lugar, el poder de Dios en mi vida, seré controlado por mis impulsos carnales. El creyente debe despertarse cada mañana respirando a Jesús. Debe levantarse con hambre y sed de la palabra de Dios. Así como el cuerpo siente necesidad de recibir cada mañana la comida espiritual antes de realizar cualquier otra actividad. Jesús ordena que Dios debe ser lo primero. Entonces, cuando te levantes, antes de bañarte, antes de cambiarte de ropa, o de cualquier otra actividad, por más elemental que sea, ve primero ante la presencia de Dios, para que tu alma reciba poder para ser santo durante ese día. Sin ese poder, ese día será un fracaso en todos los sentidos. ¿Por qué Dios debe ocupar el primer lugar? Si al levantarte por la mañana realizas alguna cosa, por más simple que sea, tu corazón va a traicionarte. Todo lo que nuestro corazón carnal desea es que Dios sea puesto en segundo lugar. Cuando eso sucede, él te engaña. Dios tiene un programa diario para mi vida. Cuando me levanto por la mañana, mi primera preocupación debe ser: ¿Cuál es el programa que Dios tiene hoy para mi vida? El plan diario de Dios está escrito en su libro, la Biblia. En sus páginas se describe toda su voluntad para que tu día sea bendecido y para que puedas vivir como un santo. ¿Qué debo hacer para descubrir el programa que Dios tiene cada día para mi vida? Cuando me levanto por la mañana, antes de realizar cualquier otra actividad, debo tomar mi Biblia y, en profunda dependencia de Jesús y libre de cualquier idea preconcebida, pedir al Espíritu Santo que conduzca mi mente a una clara comprensión de la voluntad de Dios expresada en las Sagradas Escrituras.
Satanás también tiene un programa diario para la vida de cada persona. En Mateo 6:34, leemos que “basta a cada día su propio mal”. El objetivo del programa de Dios es neutralizar cada día las estrategias que el enemigo tiene para tu vida.
¿Quieres buscar a Dios durante las primeras horas de cada día y vivir o quieres ser esclavo de la maldad que cada día Satanás puede ofrecerte?