23/07/2026
Vivimos en un mundo donde muchas veces es más fácil responder con enojo que con amor, guardar rencor que ofrecer perdón. Sin embargo, este versículo nos recuerda que el camino de Jesús es diferente.
Ser bondadosos no depende de cómo nos traten los demás, sino de permitir que el amor de Dios transforme nuestro corazón. La compasión nos ayuda a mirar más allá de los errores de las personas, entendiendo que todos necesitamos GRACIA y el PERDÓN, aunque a veces sea difícil, nos libera del peso del resentimiento y nos acerca al ejemplo que Cristo nos dejó.
Que nuestras palabras, nuestras acciones y nuestro corazón reflejen el amor con el que Dios nos ha amado.
"El perdón no cambia el pasado, pero sí puede transformar el presente y abrir la puerta a un futuro lleno de paz."
Hoy preguntémonos: ¿Hay alguien a quien necesito extender bondad, compasión o perdón?