La Eucaristía es nada menos que el regalo total y personal de Jesús mismo a nosotros. Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad bajo la apariencia de pan y vino en la Hostia consagrada. En el Santísimo Sacramento Jesús oculta su inmensa gloria, belleza y dignidad porque desea que vayamos a Él en la fe para amarlo por Sí mismo.
¿QUÉ ES LA ADORACIÓN EUCARÍSTICA? La Adoración Eucarística es la expresión de n
uestro amor por Jesús, que nos ama tanto, que nunca quiere apartarse de nosotros y por eso permanece día y noche en el Santísimo Sacramento. El dice: "Y yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo." (Mt. 28,20)
El Santo Padre Juan Pablo II en su primera carta Encíclica El Redentor del Hombre dice que la Adoración Eucarística es la obligación más esencial de la vida del cristiano y que la celebración litúrgica de la Eucaristía y el culto privado se complementan entre sí. El afirma: "Nuestro culto comunitario en la Misa, a fin de que nuestro amor por Jesús sea completo".
¿QUÉ ES LA ADORACIÓN EUCARÍSTICA PERPETUA? La Adoración Perpetua es sencillamente nuestra respuesta al infinito amor que Cristo tiene para nosotros. Porque lo amamos, queremos pasar regularmente, una hora santa de adoración silenciosa en su Presencia Eucarística una vez por semana para poder tener exposición del Santísimo Sacramento (siete días de la semana, veinticuatro horas al día). De esta manera, Jesús nunca se queda solo y la capilla queda siempre abierta para cualquiera que desee visitarlo.