27/08/2026
📖 “ESTÉN PREVENIDOS PORQUE USTEDES NO SABEN QUÉ DÍA VENDRÁ SU SEÑOR”
21ª Semana del Tiempo Ordinario, jueves 27 de agosto de 2026, ciclos A.
Compartimos el Evangelio de hoy, Mt 24, 42-51:
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Velad, pues, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora de la noche iba a venir el ladrón, estaría en vela y no permitiría que le horadasen su casa. Por eso, también vosotros estad preparados, porque en el momento que no penséis, vendrá el Hijo del hombre. ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, a quien el señor puso al frente de su servidumbre para darles la comida a su tiempo? Dichoso aquel siervo a quien su señor, al llegar, encuentre haciéndolo así. Yo os aseguro que le pondrá al frente de toda su hacienda. Pero si el mal siervo aquel se dice en su corazón: ‘Mi señor tarda’, y se pone a golpear a sus compañeros y come y bebe con los borrachos, vendrá el señor de aquel siervo el día que no espera y en el momento que no sabe, le separará y le señalará su suerte entre los hipócritas; allí será el llanto y el rechinar de dientes».
Palabra de Dios.
🪔 Con la exhortación a la vigilancia, Jesús trata de sacudir la vida de aquellos que, tras un tiempo de seguimiento, se están abandonando a la inercia. El fin de los tiempos llegará el día menos pensado y no hay que dejar paso a la rutina ni a la dejadez. La fe pide responsabilidad y vigilancia. ¿Son estas las actitudes que fomentamos en nuestra vida?
🙏🏻 Cada día, cada hora, en cada instante, el Señor está cerca de nuestra vida. A través de inspiraciones internas, a través de las personas que nos rodean, de los hechos que se van sucediendo, el Señor llama a nuestra puerta y, como dice el Apocalipsis: «Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo» (Ap 3,20). Hoy, si comulgamos, esto volverá a pasar. Hoy, si escuchamos pacientemente los problemas que otro nos confía o hacemos caridad para socorrer una necesidad, esto volverá a pasar. Hoy, si en nuestra oración personal recibimos —repentinamente— una inspiración inesperada, esto volverá a pasar. (De evangeli . net)