24/12/2021
Hace más de 2000 años nació un hombre contradiciendo las leyes de la naturaleza en una aldea insignificante.
El lugar donde nació era prestado.
Este hombre creció en la pobreza de una villa oscura...Hasta los 30 años trabajo en una carpintería.
Durante 3 años fue predicador ambulante.
Nunca puso sus pies en lo que consideraríamos una gran ciudad.
Nunca viajó a más de trescientos kilómetros de su ciudad natal y sólo una vez cruzó las fronteras del país en que nació, y eso fue durante su destierro a Egipto en la niñez.
No poseyó riquezas ni influencias.
Sus parientes eran sencillos y nunca tuvo una educación formal.
En la infancia sobresaltó a un rey, en la niñez asombró a los líderes judíos, de adulto gobernó el curso de la naturaleza, caminó sobre las olas como si fueran pavimento y acalló el mar durante una tempestad.
El sanó multitudes sin medicina y nunca cobró por sus servicios.
El amor y la misericordia lo movían.
La opinión popular se puso en su contra.
Sus amigos huyeron.
Uno de ellos lo traicionó.
Fue entregado a sus enemigos.
Tuvo que soportar la farsa de un proceso judicial.
Lo golpearon y azotaron salvajemente.
Lo clavaron en una cruz, entre dos ladrones.
Mientras agonizaba, los encargados de su ejecución se disputaron la única cosa que fue de su propiedad: su túnica.
Lo sepultaron en una tumba, también prestada, por la compasión de un amigo.
Allí dejaron su cuerpo, pero ¿Adonde fue su espíritu?
¿Qué hizo? ¿Dónde estuvo?
La respuesta está en la Biblia:
“Descendió a las partes más bajas de la tierra” (Efesios 4:9)
“Fue y predicó a los espíritus encarcelados” (1ª Pedro 3:18,19 y 4:6)
“Destruyó al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo”, un enemigo vencido pero mentiroso. (Hebreos 2:14-15)
“Resucito y vive para siempre, es el Vencedor “ (Apocalipsis 1:17,18)
De todo se desprendió para salvarnos y hacernos partícipes de su reino y gloria, la cual, lamentablemente muchos rechazan.
Todo lo soportó por amor.
El nunca escribió un libro pero todas las bibliotecas de América no podrían contener los libros que han sido escritos sobre Él.
Nunca escribió una canción y sigue siendo el tema para más canciones que ninguno otro.
Nunca fundó un colegio, pero todas las escuelas que existen juntas no pueden jactarse de tener tantos estudiantes.
Nunca practicó la psiquiatría pero ha sanado más corazones rotos que todos los doctores que han existido.
Los nombres de grandes científicos, filósofos y teólogos vienen y van pero el nombre de este hombre crece más y más.
Según las “normas sociales”, su vida fue un fracaso total, pero ni Herodes el grande pudo destruirlo ni la tumba pudo retenerlo.
Han pasado veinte siglos, estamos en el veintiuno y tanto hoy, como ayer, Él es la pieza central en el “ajedrez” de la historia humana.
No es exagerado decir que todos los ejércitos que han marchado, todas las armadas que se han construido, todos los parlamentos que han sesionado y todos los reyes y autoridades que han gobernado, puestos juntos, no han afectado tan poderosamente la existencia del ser humano sobre la tierra como Él.
Es el Cristo viviente, el Mesías y el Salvador, el Maestro y el Redentor del hombre.
Es el Rey de reyes y Señor de señores.
Su nombre es JESÚS.
“Yo Soy el Camino, Yo Soy la Verdad, Yo Soy la Vida y nadie llega al Padre sino por mí” - (Juan 14:6)
Desde CCU les deseamos muy feliz Navidad !