03/10/2019
LOS ZAPATOS DE LA PASTORA.
Si yo fuera la pastora, todo sería diferente.
Si yo fuera la pastora, todo estaría mejor.
Si yo fuera la pastora, cambiarían muchas cosas.
Si yo fuera la pastora, seríamos mas.
Si yo fuera la pastora, me equivocaría menos.
Si yo fuera la pastora, sabría como actuar.
Si yo fuera la pastora, habría orden.
Si yo fuera la pastora, todo estaría en paz, si yo fuera, si yo fuera...
Entonces mi pregunta es.
¿Por qué no eres la pastora?
Quizás porque a Dios no le sirven los más aptos o los más capacitados, sino aquellos que con un corazón humilde le ruegan "Heme aquí, envíame a mi".
Los zapatos del pastora a distancia se observan atractivos (por eso muchos los quieren traer) sin embargo, cuando te toca ponértelos, te darás cuenta que ser un pastora no sólo es ostentar ¨el título¨, sino que implica además, ser una servidora genuina de Dios y de la gente.
Significa estar preparada para servir en todo tiempo y en todo lugar, estar listo para correr la milla extra, decidido a dar más que recibir, a dar la vida por lo que haces, a esforzarte mas que los demás, a llorar y disfrutar, dispuesto a aceptar críticas sin renunciar, a conciliar y no juzgar.
Muchos quieren los zapatos dela Pastora, pero pocos están dispuestos a pagar su precio.
El valor de estos zapatos no está en su brillo ni en su esplendor, sino en su desgaste y su color.
La próxima vez que se los veas, te invito a valorarlos, quizás no sean de tu agrado, pero hay alguien que pagó un alto precio, porque sabe, que serán de utilidad para ti...✍🏻