21/05/2026
###VIII Encuentro de Diócesis de Frontera
Reflexión sobre la Inteligencia Artificial y la Evangelización
Del 18 al 20 de mayo, la Diócesis de Salto (Republica Oriental del Uruguay) se convirtió en el epicentro de la comunión eclesial regional al albergar la trigésimo octava edición del Encuentro de Diócesis de Frontera. Obispos, sacerdotes, religiosos, consagrados y laicos provenientes de las diócesis vecinas de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, consolidaron el espíritu de fraternidad y cooperación pastoral en el Cono Sur.
En esta oportunidad, las delegaciones centraron su atención en una temática actual y global: “los avances de la inteligencia artificial y su impacto en la acción evangelizadora”. Convocados a analizar los desafíos y oportunidades de la era digital, los participantes debatieron sobre cómo poner las nuevas tecnologías al servicio de la transmisión de la fe, sin perder de vista la centralidad del encuentro humano.
Guiados por la exhortación del apóstol San Pablo en su Primera Carta a los Tesalonicenses, "disciernan todo y quédense con lo bueno", los encuentristas buscaron “mirar la realidad contemporánea con ojos de fe” para “para descubrir el paso de Dios en la historia actual”.
Por la Diócesis de Gualeguaychú participaron nuestro obispo, Monseñor Héctor Zordán, y Cristian y Andrea Cabellier.
MENSAJE FINAL
###VIII Encuentro de Diócesis de Frontera
Reunidos como Iglesias hermanas de frontera en Salto, Uruguay, damos gracias a Dios por este encuentro que nos permite reconocernos como vecinos, discípulos y misioneros llamados a caminar juntos. En un clima de oración, escucha y diálogo, compartimos la vida de nuestras comunidades y renovamos el compromiso de anunciar el Evangelio en medio de nuestros pueblos.
En continuidad con el camino recorrido, reconocemos que las fronteras se vuelven espacio de comunión, donde se revela nuestra identidad más profunda: ser una sola familia en Cristo, convocada por el Padre y animada por el Espíritu para la misión.
En este tiempo de transformaciones aceleradas, constatamos que la Inteligencia Artificial (IA) configura un nuevo umbral cultural que impacta profundamente nuestras formas de vivir, comunicarnos y relacionarnos. Junto a sus posibilidades -acceso al conocimiento, herramientas para la educación y la evangelización- emergen también riesgos: deshumanización de los vínculos, manipulación de la información, pérdida de interioridad y reducción de la vida a lo funcional.
Percibimos también el riesgo de un progresivo “entumecimiento” de capacidades profundamente humanas, especialmente en las nuevas generaciones: la dificultad para sostener la atención, la pérdida del sentido de orientación, el debilitamiento de la autoconciencia, de la reflexión crítica y de los vínculos reales. Frente a ello, sentimos que la Iglesia está llamada a no responder desde el miedo o el rechazo, sino a discernir este tiempo como un verdadero signo de los tiempos, aportando la riqueza de su tradición humanizadora y evangelizadora.
Ante este escenario, nos sentimos llamados a un discernimiento comunitario, iluminado por la Palabra y guiado por el Espíritu, que nos permita acoger lo bueno y orientar estos avances al servicio de la dignidad humana y el bien común. En este discernimiento, hacemos nuestras las palabras del Papa León XIV, quien recuerda que “el desafío no es tecnológico sino antropológico”, invitándonos a custodiar “los rostros y las voces humanas”, para que toda innovación permanezca verdaderamente al servicio de la persona y del encuentro auténtico.
Reafirmamos que ninguna tecnología puede sustituir a Jesucristo ni el encuentro personal que funda la verdadera comunión. Como discípulos misioneros, sostenemos que el Reino de Dios sigue siendo el horizonte y contenido de toda evangelización, también en el ámbito digital. Por ello, asumimos la urgencia de humanizar estos espacios, promoviendo una cultura del encuentro que fortalezca los vínculos, despierte el pensamiento crítico y haga visible la ternura de Dios, especialmente hacia los más vulnerables.
Este desafío nos impulsa a una conversión pastoral que integre críticamente la dimensión tecnológica, formando comunidades capaces de habitar el mundo digital con criterio evangélico, sensibilidad humana y espíritu misionero.
Renovamos nuestro compromiso de discernir comunitariamente el uso de la inteligencia artificial, promover una formación integral, fomentar una cultura del encuentro en lo digital, acompañar a los más vulnerables y fortalecer la comunión entre nuestras diócesis.
Confiamos en que el Señor Resucitado camina con nosotros, ilumina nuestro discernimiento y enciende nuestros corazones. Agradecidos por este encuentro, encomendamos nuestros pueblos a María, para que nos enseñe a vivir con sabiduría este tiempo y a ser discípulos misioneros que anuncian con alegría el Evangelio.
Argentina: Diócesis de Concordia, Corrientes, Formosa, Gualeguaychú y Santo Tomé.
Brasil: Diócesis de Bagé, Río Grande, Santo Ángelo y Uruguaiana.
Paraguay: Diócesis de Ciudad del Este.
Uruguay: Diócesis de Canelones, Mercedes, Melo, Salto y Tacuarembó
Salto (Uruguay), 20 de mayo de 2026
Fuente: Diócesis de Concordia