02/09/2026
Cuando nuestras raíces están profundamente afirmadas en Dios, las circunstancias no pueden definir nuestra fe. Podrán llegar tiempos de sequía, dolor o dificultades, pero nuestra fuente sigue siendo Él. Si permanecemos cerca de Dios, nuestra vida continuará dando fruto aun en medio de la tormenta.
Jeremías 17:8
*_Será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde.._*