23/05/2026
Hoy celebramos a San Juan Bautista Rossi, el santo que dedicó su vida a acercar el perdón y la misericordia de Dios a quienes más lo necesitaban. Sacerdote italiano nacido en 1698, entendió su misión como un llamado constante a reconciliar a las almas con Dios, especialmente a través del sacramento de la confesión.
Conocido por su amabilidad, paciencia y cercanía, San Juan Bautista Rossi pasó largas horas en el confesionario escuchando y acompañando a cada persona que buscaba comenzar de nuevo. Para él, la confesión era mucho más que un sacramento: era una oportunidad para sanar el alma, recuperar la esperanza y reencontrarse con el amor de Dios.
También dedicó gran parte de su vida a servir a los pobres, enfermos, presos y abandonados. El Papa Benedicto XIV le encomendó la atención de un albergue para personas desamparadas, donde combinó la ayuda material con la enseñanza del Evangelio y el catecismo.
El santo solía decir: “Es increíble el gran bien que se puede hacer en la confesión”, convencido de que nadie está lejos de la misericordia divina. Su vida fue un ejemplo de humildad, entrega y total desapego de los bienes materiales.
San Juan Bautista Rossi murió el 23 de mayo de 1764, siendo un pobre entre los pobres, pero dejando una huella inmensa de caridad y servicio. Hoy su testimonio nos invita a confiar en el perdón de Dios y a vivir con un corazón abierto a los demás. 🙏