08/03/2022
Noemí y Rut.
Noemí tiempo después de irse de Judá junto con su marido y dos hijos, queda, no sólo viuda sino que también queda desamparada, sin hijos, sola con sus dos nueras moabitas, Orfa y Rut.
Cuando decide volver a Judá, le pide a sus nueras que vuelvan con sus familias, ellas se niegan, y Rut le dice: "No me ruegues que te deje y me aparte de tí, porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré, tu pueblo será mi pueblo y tu Dios, mi Dios " (Rut 1:16).
El amor que Rut le tenía a su suegra era tal, que estaba dispuesta a dejar su tierra, su familia y sus dioses por seguir a Noemí "solo la muerte hará separación entre nosotras dos". Imaginen a alguien amándonos de esa manera, imaginemosnos a nosotras mismas siendo así de FIELES capaces de dar TODO de nosotras por amor.
Para Noemí, ni aún el amor de su nuera podía llenar la amargura de perder a su esposo e hijos, y peor aún, la amargura de sentirse abandonada por Dios. "...Dios todopoderoso me ha amargado la vida. Cuando salí de Belén, tenía de todo; ahora que regreso, Dios me ha traído con las manos vacías. ¿Por qué me van a llamar dulce, si Dios todopoderoso está contra mí y me ha hecho sufrir" (Rut 1:20-21)
Solo quien pasó por tales perdidas puede entender el dolor y sufrimiento de Noemí. Pero cuantas veces nos enojamos con Dios así como Noemí, pensando que nos dejó. Muchas veces no entendemos que no todo lo que nos pasa es culpa de Dios, Dios no mata a alguien que queres, Dios no te da una enfermedad terminal, Dios no te castiga, Dios no te juzga, Dios no te deja de lado ni se olvida de vos.
A pesar de todas las perdidas y dolor, Dios le mostró a Noemí que no le soltó la mano y en su FIDELIDAD le concedió la descencia que soñaba, puso a la mejor mujer a su lado, y aún a Rut siendo moabita, Dios la acogió como su hija.
No dudes de la FIDELIDAD DE DIOS, no importa tu historia, tu pasado, tus errores, las circunstancias en las que hoy te encontras, nada hace que Dios deje de amarte, él no te suelta la mano, sus promesas permanen, porque ÉL ES FIEL.